Novelas Ejemplares
de Miguel de Cervantes
10913y juraron que el gitano había vendido al labrador un asno con una 10914cola muy larga y muy diferente del asno segundo que vendía. A todo esto se halló presente un alguacil, 10915que hizo las partes del gitano con tantas veras que el labrador hubo de pagar el asno dos veces. 10916Otros muchos hurtos contaron, y todos, o los más, de bestias, 10917en quien son ellos graduados y en lo que más se ejercitan. Finalmente, ella es mala gente, y, 10918aunque muchos y muy prudentes jueces han salido contra ellos, no por eso se enmiendan. 10919»A cabo de veinte días, me quisieron llevar a Murcia; pasé por Granada, donde ya estaba el capitán, 10920cuyo atambor era mi amo. Como los gitanos lo supieron, me encerraron en un aposento del mesón donde vivían; 10921oíles decir la causa, no me pareció bien el viaje que llevaban, y así, determiné soltarme, como lo hice; y, 10922saliéndome de Granada, di en una huerta de un morisco, que me acogió de buena voluntad, y yo quedé con mejor, 10923pareciéndome que no me querría para más de para guardarle la huerta: oficio, a mi cuenta, 10924de menos trabajo que el de guardar ganado. Y, como no había allí altercar sobre tanto más cuanto al salario, 10925fue cosa fácil hallar el morisco criado a quien mandar y yo amo a quien servir. Estuve con él más de un mes, 10926no por el gusto de la vida que tenía, sino por el que me daba saber la de mi amo, 10927y por ella la de todos cuantos moriscos viven en España.» 10928¡Oh cuántas y cuáles cosas te pudiera decir, Cipión amigo, desta morisca canalla, 10929si no temiera no poderlas dar fin en dos semanas! Y si las hubiera de particularizar, no acabara en dos meses; mas, 10930en efeto, habré de decir algo; y así, oye en general lo que yo vi y noté en particular desta buena gente. 10931»Por maravilla se hallará entre tantos uno que crea derechamente en la sagrada ley cristiana; 10932todo su intento es acuñar y guardar dinero acuñado, y para conseguirle trabajan y no comen; 10933en entrando el real en su poder, como no sea sencillo, le condenan a cárcel perpetua y a escuridad eterna; de modo que, 10934ganando siempre y gastando nunca, llegan y amontonan la mayor cantidad de dinero que hay en España. Ellos son su hucha, 10935su polilla, sus picazas y sus comadrejas; todo lo llegan, todo lo esconden y todo lo tragan. 10936Considérese que ellos son muchos y que cada día ganan y esconden, poco o mucho, 10937y que una calentura lenta acaba la vida como la de un tabardillo; y, como van creciendo, 10938se van aumentando los escondedores, que crecen y han de crecer en infinito, como la experiencia lo muestra. 10939Entre ellos no hay castidad, ni entran en religión ellos ni ellas: todos se casan, todos multiplican, 10940porque el vivir sobriamente aumenta las causas de la generación. No los consume la guerra, 10941ni ejercicio que demasiadamente los trabaje; róbannos a pie quedo, y con los frutos de nuestras heredades, 10942que nos revenden, se hacen ricos. No tienen criados, porque todos lo son de sí mismos; 10943no gastan con sus hijos en los estudios, porque su ciencia no es otra que la del robarnos. 10944De los doce hijos de Jacob que he oído decir que entraron en Egipto, cuando los sacó Moisés de aquel cautiverio, 10945salieron seiscientos mil varones, sin niños y mujeres. De aquí se podrá inferir lo que multiplicarán las déstos, que, 10946sin comparación, son en mayor número.» 10947CIPIÓN.-Buscado se ha remedio para todos los daños que has apuntado y bosquejado en sombra: 10948que bien sé que son más y mayores los que callas que los que cuentas, y hasta ahora no se ha dado con el que conviene; 10949pero celadores prudentísimos tiene nuestra república que, 10950considerando que España cría y tiene en su seno tantas víboras como moriscos, ayudados de Dios, 10951hallarán a tanto daño cierta, presta y segura salida. Di adelante.
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