(c) 2014-16 Diego Buendía
Novelas Ejemplares
de Miguel de Cervantes
α Día 2017-03-26 ω


10321BERGANZA.-Tienes razón; «y has de saber que este alguacil tenía amistad con un escribano, con quien se acompañaba; 10322estaban los dos amancebados con dos mujercillas, no de poco más a menos, sino de menos en todo; 10323verdad es que tenían algo de buenas caras, pero mucho de desenfado y de taimería putesca.

10324Éstas les servían de red y de anzuelo para pescar en seco, en esta forma: 10325vestíanse de suerte que por la pinta descubrían la figura, y a tiro de arcabuz mostraban ser damas de la vida libre; 10326andaban siempre a caza de estranjeros, y, cuando llegaba la vendeja a Cádiz y a Sevilla, 10327llegaba la huella de su ganancia, no quedando bretón con quien no embistiesen; y,

10328en cayendo el grasiento con alguna destas limpias, avisaban al alguacil y al escribano adónde y a qué posada iban, y, 10329en estando juntos, les daban asalto y los prendían por amancebados; pero nunca los llevaban a la cárcel, 10330a causa que los estranjeros siempre redimían la vejación con dineros.

10331«Sucedió, pues, que la Colindres, que así se llamaba la amiga del alguacil, pescó un bretón unto y bisunto; 10332concertó con él cena y noche en su posada; dio el cañuto a su amigo; y, apenas se habían desnudado, cuando el alguacil, 10333el escribano, dos corchetes y yo dimos con ellos. Alborotáronse los amantes; esageró el alguacil el delito; 10334mandólos vestir a toda priesa para llevarlos a la cárcel; afligióse el bretón; terció, movido de caridad, el escribano,

10335y a puros ruegos redujo la pena a solos cien reales. 10336Pidió el bretón unos follados de camuza que había puesto en una silla a los pies de la cama, 10337donde tenía dineros para pagar su libertad, y no parecieron los follados, ni podían parecer; porque, 10338así como yo entré en el aposento, llegó a mis narices un olor de tocino que me consoló todo; descubríle con el olfato,

10339y halléle en una faldriquera de los follados. Digo que hallé en ella un pedazo de jamón famoso, y, 10340por gozarle y poderle sacar sin rumor, saqué los follados a la calle, 10341y allí me entregué en el jamón a toda mi voluntad, 10342y cuando volví al aposento hallé que el bretón daba voces diciendo en lenguaje adúltero y bastardo, aunque se entendía,

10343que le volviesen sus calzas, que en ellas tenía cincuenta escuti d'oro in oro. 10344Imaginó el escribano o que la Colindres o los corchetes se los habían robado; el alguacil pensó lo mismo; 10345llamólos aparte, no confesó ninguno, y diéronse al diablo todos. Viendo yo lo que pasaba, 10346volví a la calle donde había dejado los follados, para volverlos, pues a no me aprovechaba nada el dinero;

10347no los hallé, porque ya algún venturoso que pasó se los había llevado. 10348Como el alguacil vio que el bretón no tenía dinero para el cohecho, se desesperaba, 10349y pensó sacar de la huéspeda de casa lo que el bretón no tenía; llamóla, y vino medio desnuda, 10350y como oyó las voces y quejas del bretón, y a la Colindres desnuda y llorando,

10351al alguacil en cólera y al escribano enojado y a los corchetes despabilando lo que hallaban en el aposento, 10352no le plugo mucho. Mandó el alguacil que se cubriese y se viniese con él a la cárcel, 10353porque consentía en su casa hombres y mujeres de mal vivir. ¡Aquí fue ello! 10354Aquí que fue cuando se aumentaron las voces y creció la confusión; porque dijo la huéspeda:

10355"Señor alguacil y señor escribano, no conmigo tretas, que entrevo toda costura; no conmigo dijes ni poleos: 10356callen la boca y váyanse con Dios; si no, 10357por mi santiguada que arroje el bodegón por la ventana y que saque a plaza toda la chirinola desta historia; 10358que bien conozco a la señora Colindres y que ha muchos meses que es su cobertor el señor alguacil;

10359y no hagan que me aclare más, sino vuélvase el dinero a este señor, y quedemos todos por buenos; 10360porque yo soy mujer honrada y tengo un marido con su carta de ejecutoria, y con a perpenan rei de memoria, 10361con sus colgaderos de plomo, Dios sea loado, y hago este oficio muy limpiamente y sin daño de barras.

10362El arancel tengo clavado donde todo el mundo le vea; y no conmigo cuentos, que, por Dios, que despolvorearme. 10363¡Bonita soy yo para que por mi orden entren mujeres con los huéspedes! Ellos tienen las llaves de sus aposentos, 10364y yo no soy quince, que tengo de ver tras siete paredes".

10365»Pasmados quedaron mis amos de haber oído la arenga de la huéspeda y de ver cómo les leía la historia de sus vidas; 10366pero, como vieron que no tenían de quién sacar dinero si della no, porfiaban en llevarla a la cárcel.

10367Quejábase ella al cielo de la sinrazón y justicia que la hacían, 10368estando su marido ausente y siendo tan principal hidalgo. El bretón bramaba por sus cincuenta escuti.