(c) 2014-16 Diego Buendía
Novelas Ejemplares
de Miguel de Cervantes
α Día 2017-03-24 ω


10239BERGANZA.-Mucho sabes, Cipión. ¿Quién diablos te enseñó a ti nombres griegos?

10240CIPIÓN.-Verdaderamente, Berganza, que eres simple, pues desto haces caso; 10241porque éstas son cosas que las saben los niños de la escuela, 10242y también hay quien presuma saber la lengua griega sin saberla, como la latina ignorándola.

10243BERGANZA.-Eso es lo que yo digo, y quisiera que a estos tales los pusieran en una prensa, 10244y a fuerza de vueltas les sacaran el jugo de lo que saben, 10245porque no anduviesen engañando el mundo con el oropel de sus gregüescos rotos y sus latines falsos, 10246como hacen los portugueses con los negros de Guinea.

10247CIPIÓN.-Ahora , Berganza, que te puedes morder la lengua, y tarazármela yo, porque todo cuanto decimos es murmurar.

10248BERGANZA.-, que no estoy obligado a hacer lo que he oído decir que hizo uno llamado Corondas, tirio, 10249el cual puso ley que ninguno entrase en el ayuntamiento de su ciudad con armas, so pena de la vida. Descuidóse desto, 10250y otro día entró en el cabildo ceñida la espada; advirtiéronselo y, acordándose de la pena por él puesta, 10251al momento desenvainó su espada y se pasó con ella el pecho,

10252y fue el primero que puso y quebrantó la ley y pagó la pena. Lo que yo dije no fue poner ley, 10253sino prometer que me mordería la lengua cuando murmurase; 10254pero ahora no van las cosas por el tenor y rigor de las antiguas: hoy se hace una ley y mañana se rompe, 10255y quizá conviene que así sea. Ahora promete uno de enmendarse de sus vicios,

10256y de allí a un momento cae en otros mayores. Una cosa es alabar la disciplina y otra el darse con ella, y, en efeto, 10257del dicho al hecho hay gran trecho. Muérdase el diablo, 10258que yo no quiero morderme ni hacer finezas detrás de una estera, 10259donde de nadie soy visto que pueda alabar mi honrosa determinación.

10260CIPIÓN.-Según eso, Berganza, si fueras persona, fueras hipócrita, y todas las obras que hicieras fueran aparentes, 10261fingidas y falsas, cubiertas con la capa de la virtud, sólo porque te alabaran, como todos los hipócritas hacen.

10262BERGANZA.-No lo que entonces hiciera; esto que quiero hacer ahora: que es no morderme, 10263quedándome tantas cosas por decir que no cómo ni cuándo podré acabarlas; y más, 10264estando temeroso que al salir del sol nos hemos de quedar a escuras, faltándonos la habla.

10265CIPIÓN.-Mejor lo hará el cielo. Sigue tu historia y no te desvíes del camino carretero con impertinentes digresiones; 10266y así, por larga que sea, la acabarás presto.

10267BERGANZA.-«Digo, pues, que, habiendo visto la insolencia, ladronicio y deshonestidad de los negros, determiné, 10268como buen criado, estorbarlo, por los mejores medios que pudiese; y pude tan bien, que salí con mi intento.

10269Bajaba la negra, como has oído, a refocilarse con el negro, fiada en que me enmudecían los pedazos de carne, 10270pan o queso que me arrojaba...» 10271¡Mucho pueden las dádivas, Cipión!

10272CIPIÓN.-Mucho. No te diviertas, pasa adelante. 10273BERGANZA.-Acuérdome que cuando estudiaba decir al precetor un refrán latino, que ellos llaman adagio, que decía: 10274Habet bovem in lingua.

10275CIPIÓN.-¡Oh, que en hora mala hayáis encajado vuestro latín! 10276¿Tan presto se te ha olvidado lo que poco ha dijimos contra los que entremeten latines en las conversaciones de romance?