(c) 2014-16 Diego Buendía
Novelas Ejemplares
de Miguel de Cervantes
α Día 2017-03-19 ω


10034BERGANZA.-A lo que me preguntaste del orden que tenía para entrar con amo, 10035digo que ya sabes que la humildad es la basa y fundamento de todas virtudes, 10036y que sin ella no hay alguna que lo sea. Ella allana inconvenientes, vence dificultades, 10037y es un medio que siempre a gloriosos fines nos conduce; de los enemigos hace amigos,

10038templa la cólera de los airados y menoscaba la arrogancia de los soberbios; 10039es madre de la modestia y hermana de la templanza; en fin, 10040con ella no pueden atravesar triunfo que les sea de provecho los vicios, 10041porque en su blandura y mansedumbre se embotan y despuntan las flechas de los pecados.

10042«Désta, pues, me aprovechaba yo cuando quería entrar a servir en alguna casa, 10043habiendo primero considerado y mirado muy bien ser casa que pudiese mantener y donde pudiese entrar un perro grande. 10044Luego arrimábame a la puerta, y cuando, a mi parecer, entraba algún forastero, le ladraba,

10045y cuando venía el señor bajaba la cabeza y, moviendo la cola, me iba a él, y con la lengua le limpiaba los zapatos. 10046Si me echaban a palos, sufríalos, y con la misma mansedumbre volvía a hacer halagos al que me apaleaba, 10047que ninguno segundaba, viendo mi porfía y mi noble término. Desta manera, a dos porfías me quedaba en casa:

10048servía bien, queríanme luego bien, y nadie me despidió, si no era que yo me despidiese, o, por mejor decir, me fuese; 10049y tal vez hallé amo que éste fuera el día que yo estuviera en su casa, si la contraria suerte no me hubiera perseguido

10050CIPIÓN.-De la misma manera que has contado entraba yo con los amos que tuve, y parece que nos leímos los pensamientos. 10051BERGANZA.-Como en esas cosas nos hemos encontrado, si no me engaño, y yo te las diré a su tiempo, como tengo prometido; 10052y ahora escucha lo que me sucedió después que dejé el ganado en poder de aquellos perdidos.

10053«Volvíme a Sevilla, como dije, que es amparo de pobres y refugio de desechados, 10054que en su grandeza no sólo caben los pequeños, pero no se echan de ver los grandes. 10055Arriméme a la puerta de una gran casa de un mercader, hice mis acostumbradas diligencias, 10056y a pocos lances me quedé en ella. Recibiéronme para tenerme atado detrás de la puerta de día y suelto de noche;

10057servía con gran cuidado y diligencia; ladraba a los forasteros y gruñía a los que no eran muy conocidos; 10058no dormía de noche, visitando los corrales, subiendo a los terrados, 10059hecho universal centinela de la mía y de las casas ajenas. Agradóse tanto mi amo de mi buen servicio, 10060que mandó que me tratasen bien y me diesen ración de pan y los huesos que se levantasen o arrojasen de su mesa,

10061con las sobras de la cocina, a lo que yo me mostraba agradecido, dando infinitos saltos cuando veía a mi amo, 10062especialmente cuando venía de fuera; que eran tantas las muestras de regocijo que daba y tantos los saltos, 10063que mi amo ordenó que me desatasen y me dejasen andar suelto de día y de noche. Como me vi suelto, corrí a él, 10064rodeéle todo, sin osar llegarle con las manos, acordándome de la fábula de Isopo, cuando aquel asno,

10065tan asno que quiso hacer a su señor las mismas caricias que le hacía una perrilla regalada suya, 10066que le granjearon ser molido a palos. 10067Parecióme que en esta fábula se nos dio a entender que las gracias y donaires de algunos no están bien en otros

10068Apode el truhán, juegue de manos y voltee el histrión, rebuzne el pícaro, 10069imite el canto de los pájaros y los diversos gestos y acciones de los 10070animales y los hombres el hombre bajo que se hubiere dado a ello, y no lo quiera hacer el hombre principal, 10071a quien ninguna habilidad déstas le puede dar crédito ni nombre honroso.

10072CIPIÓN.-Basta; adelante, Berganza, que ya estás entendido.

10073BERGANZA.-¡Ojalá que como me entiendes me entendiesen aquellos por quien lo digo; 10074que no qué tengo de buen natural, que me pesa infinito cuando veo que un caballero se hace chocarrero 10075y se precia que sabe jugar los cubiletes y las agallas, y que no hay quien como él sepa bailar la chacona! 10076Un caballero conozco yo que se alababa que, a ruegos de un sacristán,

10077había cortado de papel treinta y dos florones para poner en un monumento sobre paños negros, 10078y destas cortaduras hizo tanto caudal, 10079que así llevaba a sus amigos a verlas como si los llevara a ver las banderas y despojos 10080de enemigos que sobre la sepultura de sus padres y abuelos estaban puestas.