(c) 2014-16 Diego Buendía
Novelas Ejemplares
de Miguel de Cervantes
α Día 2017-03-18 ω


9990BERGANZA.- Eso no haré yo, por cierto, hasta su tiempo: ten paciencia y escucha por su orden mis sucesos, 9991que así te darán más gusto, si ya no te fatiga querer saber los medios antes de los principios. 9992CIPIÓN.- breve, y cuenta lo que quisieres y como quisieres.

9993BERGANZA.-«Digo, pues, que yo me hallaba bien con el oficio de guardar ganado, 9994por parecerme que comía el pan de mi sudor y trabajo, y que la ociosidad, raíz y madre de todos los vicios, 9995no tenía que ver conmigo, a causa que si los días holgaba, las noches no dormía, 9996dándonos asaltos a menudo y tocándonos a arma los lobos; y, apenas me habían dicho los pastoresal lobo, Barcino!",

9997cuando acudía, primero que los otros perros, a la parte que me señalaban que estaba el lobo: corría los valles, 9998escudriñaba los montes, desentrañaba las selvas, saltaba barrancos, cruzaba caminos, y a la mañana volvía al hato, 9999sin haber hallado lobo ni rastro dél, anhelando, cansado, hecho pedazos y los pies abiertos de los garranchos; 10000y hallaba en el hato, o ya una oveja muerta, o un carnero degollado y medio comido del lobo.

10001Desesperábame de ver de cuán poco servía mi mucho cuidado y diligencia. Venía el señor del ganado; 10002salían los pastores a recebirle con las pieles de la res muerta; culpaba a los pastores por negligentes, 10003y mandaba castigar a los perros por perezosos: llovían sobre nosotros palos, y sobre ellos reprehensiones; y así,

10004viéndome un día castigado sin culpa, y que mi cuidado, ligereza y braveza no eran de provecho para coger el lobo, 10005determiné de mudar estilo, no desviándome a buscarle, como tenía de costumbre, lejos del rebaño, 10006sino estarme junto a él; que, pues el lobo allí venía, allí sería más cierta la presa.

10007»Cada semana nos tocaban a rebato, y en una escurísima noche tuve yo vista para ver los lobos, 10008de quien era imposible que el ganado se guardase. Agachéme detrás de una mata, pasaron los perros, mis compañeros, 10009adelante, y desde allí oteé, y vi que dos pastores asieron de un carnero de los mejores del aprisco, 10010y le mataron de manera que verdaderamente pareció a la mañana que había sido su verdugo el lobo. Pasméme,

10011quedé suspenso cuando vi que los pastores eran los lobos y que 10012despedazaban el ganado los mismos que le habían de guardar. Al punto, hacían saber a su amo la presa del lobo, 10013dábanle el pellejo y parte de la carne, y comíanse ellos lo más y lo mejor. Volvía a reñirles el señor, 10014y volvía también el castigo de los perros. No había lobos, menguaba el rebaño; quisiera yo descubrillo, hallábame mudo.

10015Todo lo cual me traía lleno de admiración y de congoja. "¡Válame Dios! -decía entre -, 10016¿quién podrá remediar esta maldad? ¿Quién será poderoso a dar a entender que la defensa ofende, 10017que las centinelas duermen, que la confianza roba y el que os guarda os mata?"»

10018CIPIÓN.-Y decías muy bien, Berganza, porque no hay mayor ni más sotil ladrón que el doméstico, y así, 10019mueren muchos más de los confiados que de los recatados; 10020pero el daño está en que es imposible que puedan pasar bien las gentes en el mundo si no se fía y se confía. 10021Mas quédese aquí esto, que no quiero que parezcamos predicadores. Pasa adelante.

10022BERGANZA.-«Paso adelante, y digo que determiné dejar aquel oficio, aunque parecía tan bueno, 10023y escoger otro donde por hacerle bien, ya que no fuese remunerado, no fuese castigado. Volvíme a Sevilla, 10024y entré a servir a un mercader muy rico

10025CIPIÓN.-¿Qué modo tenías para entrar con amo? Porque, según lo que se usa, 10026con gran dificultad el día de hoy halla un hombre de bien señor a quien servir.

10027Muy diferentes son los señores de la tierra del Señor del cielo: aquéllos, para recebir un criado, 10028primero le espulgan el linaje, examinan la habilidad, le marcan la apostura, 10029y aun quieren saber los vestidos que tiene; pero, para entrar a servir a Dios, el más pobre es más rico;

10030el más humilde, de mejor linaje; y, con sólo que se disponga con limpieza de corazón a querer servirle, 10031luego le manda poner en el libro de sus gajes, señalándoselos tan aventajados que, de muchos y de grandes, 10032apenas pueden caber en su deseo.

10033BERGANZA.-Todo eso es predicar, Cipión amigo.
CIPIÓN.-Así me lo parece a , y así, callo.