(c) 2014-16 Diego Buendía
Novelas Ejemplares
de Miguel de Cervantes
α Día 2017-03-09 ω


9664»Fui lleno de pensamientos y congojas a casa de doña Clementa, y halléla con tanto reposo como señora de su casa; 9665no le osé decir nada, porque estaba el señor don Lope delante. Volví en casa de mi huéspeda, 9666que me dijo haber contado a doña Estefanía como yo sabía toda su maraña y embuste;

9667y que ella le preguntó qué semblante había yo mostrado con tal nueva, y que le había respondido que muy malo, y que, 9668a su parecer, había salido yo con mala intención y con peor determinación a buscarla. Díjome, finalmente, 9669que doña Estefanía se había llevado cuanto en el baúl tenía, sin dejarme en él sino un solo vestido de camino.

9670¡Aquí fue ello! ¡Aquí me tuvo de nuevo Dios de su mano! Fui a ver mi baúl, 9671y halléle abierto y como sepultura que esperaba cuerpo difunto, y a buena razón había de ser el mío, 9672si yo tuviera entendimiento para saber sentir y ponderar tamaña desgracia

9673-Bien grande fue -dijo a esta sazón el licenciado Peralta- haberse 9674llevado doña Estefanía tanta cadena y tanto cintillo; que, como suele decirse, todos los duelos..., etc.

9675-Ninguna pena me dio esa falta -respondió el alférez-, pues también podré decir: 9676"Pensóse don Simueque que me engañaba con su hija la tuerta, y por el Dío, contrecho soy de un lado".

9677-No a qué propósito puede vuesa merced decir eso -respondió Peralta. 9678-El propósito es -respondió el alférez- de que toda aquella balumba y aparato de cadenas, 9679cintillos y brincos podía valer hasta diez o doce escudos.

9680-Eso no es posible -replicó el licenciado-; 9681porque la que el señor alférez traía al cuello mostraba pesar más de docientos ducados.

9682-Así fuera -respondió el alférez- si la verdad respondiera al parecer; pero como no es todo oro lo que reluce, 9683las cadenas, cintillos, joyas y brincos, con sólo ser de alquimia se contentaron; pero estaban tan bien hechas, 9684que sólo el toque o el fuego podía descubrir su malicia.

9685-Desa manera -dijo el licenciado-, entre vuesa merced y la señora doña Estefania, pata es la traviesa.

9686-Y tan pata -respondió el alférez-, que podemos volver a barajar; pero el daño está, señor licenciado, 9687en que ella se podrá deshacer de mis cadenas y yo no de la falsía de su término; y en efeto, mal que me pese, 9688es prenda mía.

9689-Dad gracias a Dios, señor Campuzano -dijo Peralta-, que fue prenda con pies, y que se os ha ido, 9690y que no estáis obligado a buscarla.

9691-Así es -respondió el alférez-; pero, con todo eso, sin que la busque, la hallo siempre en la imaginación, y, 9692adondequiera que estoy, tengo mi afrenta presente.

9693-No qué responderos -dijo Peralta-, si no es traeros a la memoria dos versos de Petrarca, que dicen: 9694Ché, qui prende dicleto di far fiode;
Non si de lamentar si altri l'ingana.


9695Que responden en nuestro castellano: 9696"Que el que tiene costumbre y gusto de engañar a otro no se debe quejar cuando es engañado".