(c) 2014-16 Diego Buendía
Novelas Ejemplares
de Miguel de Cervantes
α Día 2017-02-27 ω


9235-¿Qué ha de ser -respondió don Antonio- sino que yo quiero hacer un personaje en esta trágica comedia, 9236y ha de ser el que pide las albricias del hallazgo de la señora Cornelia y de su hijo, que quedan en mi casa?

9237Y luego les contó punto por punto todo lo que hasta aquí se ha dicho, 9238de lo cual el duque y el señor Lorenzo recibieron tanto placer y gusto, 9239que don Lorenzo se abrazó con don Juan y el duque con don Antonio. El duque prometió todo su estado en albricias, 9240y el señor Lorenzo su hacienda, su vida y su alma. Llamaron a la doncella que entregó a don Juan la criatura, la cual,

9241habiendo conocido a Lorenzo, estaba temblando. Preguntáronle si conocería al hombre a quien había dado el niño; 9242dijo que no, sino que ella le había preguntado si era Fabio, y él había respondido que , 9243y con esta buena fe se le había entregado.

9244-Así es la verdad -respondió don Juan-; y vos, señora, cerrastes la puerta luego, 9245y me dijistes que la pusiese en cobro y diese luego la vuelta.
-Así es, señor -respondió la doncella llorando.


9246Y el duque dijo:
-Ya no son menester lágrimas aquí, sino júbilos y fiestas.
9247El caso es que yo no tengo de entrar en Ferrara, sino dar la vuelta luego a Bolonia, 9248porque todos estos contentos son en sombra hasta que los haga verdaderos la vista de Cornelia.

9249Y sin más decir, de común consentimiento, dieron la vuelta a Bolonia.

9250Adelantóse don Antonio para apercebir a Cornelia, 9251por no sobresaltarla con la improvisa llegada del duque y de su hermano; pero, 9252como no la halló ni los pajes le supieron decir nuevas della, quedó el más triste y confuso hombre del mundo; y, 9253como vio que faltaba el ama, imaginó que por su industria faltaba Cornelia.

9254Los pajes le dijeron que faltó el ama el mismo día que ellos habían faltado, 9255y que la Cornelia por quien preguntaba nunca ellos la vieron. Fuera de quedó don Antonio con el no pensado caso, 9256temiendo que quizá el duque los tendría por mentirosos o embusteros, 9257o quizá imaginaría otras peores cosas que redundasen en perjuicio de su honra y del buen crédito de Cornelia.

9258En esta imaginación estaba, cuando entraron el duque, y don Juan y Lorenzo, que por calles desusadas y encubiertas, 9259dejando la demás gente fuera de la ciudad, llegaron a la casa de don Juan, 9260y hallaron a don Antonio sentado en una silla, con la mano en la mejilla y con una color de muerto.

9261Preguntóle don Juan qué mal tenía y adónde estaba Cornelia.

9262Respondió don Antonio:
-¿Qué mal queréis que no tenga? Pues Cornelia no parece,
9263que con el ama que le dejamos para su compañía, el mismo día que de aquí faltamos, faltó ella.

9264Poco le faltó al duque para espirar, y a Lorenzo para desesperarse, oyendo tales nuevas. Finalmente, 9265todos quedaron turbados, suspensos e imaginativos. En esto, se llegó un paje a don Antonio y al oído le dijo:

9266-Señor, Santisteban, el paje del señor don Juan, desde el día que vuesas mercedes se fueron, 9267tiene una mujer muy bonita encerrada en su aposento, y yo creo que se llama Cornelia, que así la he oído llamar.

9268Alborotóse de nuevo don Antonio, y más quisiera que no hubiera parecido Cornelia, 9269que sin duda pensó que era la que el paje tenía escondida, que no que la hallaran en tal lugar.