(c) 2014-16 Diego Buendía
Novelas Ejemplares
de Miguel de Cervantes
α Día 2017-02-22 ω


9033Volvió don Juan, 9034y dio cuenta a don Antonio y a Cornelia de lo que con Lorenzo había pasado y el concierto que quedaba hecho.

9035Válame Dios! -dijo Cornelia-; grande es, señor, vuestra cortesía y grande vuestra confianza. ¿Cómo, 9036y tan presto os habéis arrojado a emprender una hazaña llena de inconvenientes? ¿Y qué sabéis vos, señor, 9037si os lleva mi hermano a Ferrara o a otra parte? Pero dondequiera que os llevare,

9038bien podéis hacer cuenta que va con vos la fidelidad misma, aunque yo, como desdichada, en los átomos del sol tropiezo, 9039de cualquier sombra temo; y ¿no queréis que tema, si está puesta en la respuesta del duque mi vida o mi muerte, 9040y qué yo si responderá tan atentadamente que la cólera de mi hermano se contenga en los límites de su discreción? Y,

9041cuando salga, ¿paréceos que tiene flaco enemigo? Y ¿no os parece que los días que tardáredes he de quedar colgada, 9042temerosa y suspensa, esperando las dulces o amargas nuevas del suceso? 9043¿Quiero yo tan poco al duque o a mi hermano que de cualquiera de los dos no tema las desgracias y las sienta en el alma?

9044-Mucho discurrís y mucho teméis, señora Cornelia -dijo don Juan-; 9045pero dad lugar entre tantos miedos a la esperanza y fiad en Dios, en mi industria y buen deseo, 9046que habéis de ver con toda felicidad cumplido el vuestro. La ida de Ferrara no se escusa,

9047ni el dejar de ayudar yo a vuestro hermano tampoco. Hasta agora no sabemos la intención del duque, 9048ni tampoco si él sabe vuestra falta; y todo esto se ha de saber de su boca, y nadie se lo podrá preguntar como yo.

9049Y entended, señora Cornelia, 9050que la salud y contento de vuestro hermano y el del duque llevo puestos en las niñas de mis ojos: 9051yo miraré por ellos como por ellas.

9052-Si así os da el cielo, señor don Juan -respondió Cornelia-, poder para remediar como gracia para consolar, 9053en medio destos mis trabajos me cuento por bien afortunada. Ya querría veros ir y volver, 9054por más que el temor me aflija en vuestra ausencia o la esperanza me suspenda.

9055Don Antonio aprobó la determinación de don Juan y le alabó la buena correspondencia 9056que en él había hallado la confianza de Lorenzo Bentibolli. Díjole más: que él quería ir a acompañarlos, 9057por lo que podía suceder.

9058-Eso no -dijo don Juan-: así porque no será bien que la señora Cornelia quede sola, 9059como porque no piense el señor Lorenzo que me quiero valer de esfuerzos ajenos.

9060-El mío es el vuestro mismo -replicó don Antonio-; y así, aunque sea desconocido y desde lejos, os tengo de seguir, 9061que la señora Cornelia que gustará dello, y no queda tan sola que le falte quien la sirva, la guarde y acompañe.

9062A lo cual Cornelia dijo:
-Gran consuelo será para , señores, si que vais juntos,
9063o a lo menos de modo que os favorezcáis el uno al otro si el caso lo pidiere; y, 9064pues al que vais a se me semeja ser de peligro, hacedme merced, señores, de llevar estas reliquias con vosotros.

9065Y, diciendo esto, sacó del seno una cruz de diamantes de inestimable valor y un agnus de oro tan rico como la cruz. 9066Miraron los dos las ricas joyas, y apreciáronlas aún más que lo que habían apreciado el cintillo; pero volviéronselas, 9067no queriendo tomarlas en ninguna manera, diciendo que ellos llevarían reliquias consigo, si no tan bien adornadas,

9068a lo menos en su calidad tan buenas. Pesóle a Cornelia el no aceptarlas, 9069pero al fin hubo de estar a lo que ellos querían.