Novelas Ejemplares
de Miguel de Cervantes
8645-Haced vuestro gusto -dijo don Juan-: quedaos en buena hora; y si saliéredes, 8646las mismas estaciones andaré esta noche que las pasadas. 8647Fuese don Juan y quedóse don Antonio. Era la noche entre escura, y la hora, las once; y, 8648habiendo andado dos o tres calles, y viéndose solo y que no tenía con quién hablar, determinó volverse a casa; y, 8649poniéndolo en efeto, 8650al pasar por una calle que tenía portales sustentados en mármoles oyó que de una puerta le ceceaban. 8651La escuridad de la noche y la que causaban los portales no le dejaban atinar al ceceo. Detúvose un poco, estuvo atento, 8652y vio entreabrir una puerta; llegóse a ella y oyó una voz baja que dijo:
-¿Sois por ventura Fabio?
Don Juan, 8653por sí o por no, respondió:
-Sí. 8654-Pues tomad -respondieron de dentro-; y ponedlo en cobro y volved luego, que importa. 8655Alargó la mano don Juan y topó un bulto, y, queriéndolo tomar, vio que eran menester las dos manos, 8656y así le hubo de asir con entrambas; y, apenas se le dejaron en ellas, cuando le cerraron la puerta, 8657y él se halló cargado en la calle y sin saber de qué. Pero casi luego comenzó a llorar una criatura, 8658al parecer recién nacida, a cuyo lloro quedó don Juan confuso y suspenso, 8659sin saber qué hacerse ni qué corte dar en aquel caso; porque, en volver a llamar a la puerta, 8660le pareció que podía correr algún peligro cuya era la criatura, y, en dejarla allí, la criatura misma; 8661pues el llevarla a su casa, no tenía en ella quién la remediase, 8662ni él conocía en toda la ciudad persona adonde poder llevarla. Pero, 8663viendo que le habían dicho que la pusiese en cobro y que volviese luego, 8664determinó de traerla a su casa y dejarla en poder de una ama que los servía, 8665y volver luego a ver si era menester su favor en alguna cosa, 8666puesto que bien había visto que le habían tenido por otro y que había sido error darle a él la criatura. 8667Finalmente, sin hacer más discursos, se vino a casa con ella, a tiempo que ya don Antonio no estaba en ella. 8668Entróse en un aposento y llamó al ama, descubrió la criatura y vio que era la más hermosa que jamás hubiese visto. 8669Los paños en que venía envuelta mostraban ser de ricos padres nacida. Desenvolvióla el ama y hallaron que era varón. 8670-Menester es -dijo don Juan- dar de mamar a este niño, y ha de ser desta manera: que vos, ama, 8671le habéis de quitar estas ricas mantillas y ponerle otras más humildes, y, sin decir que yo le he traído, 8672la habéis de llevar en casa de una partera, que las tales siempre suelen dar recado y remedio a semejantes necesidades. 8673Llevaréis dineros con que la dejéis satisfecha y daréisle los padres que quisiéredes, 8674para encubrir la verdad de haberlo yo traído. 8675Respondió el ama que así lo haría, y don Juan, con la priesa que pudo, volvió a ver si le ceceaban otra vez; pero, 8676un poco antes que llegase a la casa adonde le habían llamado, oyó gran ruido de espadas, 8677como de mucha gente que se acuchillaba. Estuvo atento y no sintió palabra alguna; la herrería era a la sorda, y, 8678a la luz de las centellas que las piedras heridas de las espadas levantaban, 8679casi pudo ver que eran muchos los que a uno solo acometían, y confirmóse en esta verdad oyendo decir:
-¡Ah traidores, 8680que sois muchos, y yo solo! Pero con todo eso no os ha de valer vuestra superchería. 8681Oyendo y viendo lo cual don Juan, llevado de su valeroso corazón, en dos brincos se puso al lado, y, 8682metiendo mano a la espada y a un broquel que llevaba, dijo al que defendía, en lengua italiana, 8683por no ser conocido por español:
-No temáis, que socorro os ha venido que no os faltará hasta perder la vida; 8684menead los puños, que traidores pueden poco, aunque sean muchos. 8685A estas razones respondió uno de los contrarios:
-Mientes, que aquí no hay ningún traidor; 8686que el querer cobrar la honra perdida, a toda demasía da licencia.
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