(c) 2014-16 Diego Buendía
Novelas Ejemplares
de Miguel de Cervantes
α Día 2017-02-05 ω


8365De lo cual no os debéis maravillar, si es que alguna vez habéis sentido hasta dónde llegan las fuezas 8366de un amor verdadero y la rabia de una mujer engañada. Algunos trabajos he pasado en esta mi demanda, 8367todos los cuales los juzgo y tengo por descanso, con el descuento que han traído de veros; que, 8368puesto que estéis de la manera que estáis, si fuere Dios servido de llevaros désta a mejor vida,

8369con hacer lo que debéis a quien sois antes de la partida, me juzgaré por más que dichosa, prometiéndoos, 8370como os prometo, de darme tal vida después de vuestra muerte, 8371que bien poco tiempo se pase sin que os siga en esta última y forzosa jornada. Y así, os ruego primeramente por Dios,

8372a quien mis deseos y intentos van encaminados, luego por vos, que debéis mucho a ser quien sois, últimamente por , 8373a quien debéis más que a otra persona del mundo, que aquí luego me recibáis por vuestra legítima esposa, 8374no permitiendo haga la justicia lo que con tantas veras y obligaciones la razón os persuade.

8375No dijo más Leocadia, 8376y todos los que en la sala estaban guardaron un maravilloso silencio en tanto que estuvo hablando, 8377y con el mismo silencio esperaban la respuesta de Marco Antonio, que fue ésta:

8378-No puedo negar, señora, el conoceros, que vuestra voz y vuestro rostro no consentirán que lo niegue. 8379Tampoco puedo negar lo mucho que os debo ni el gran valor de vuestros padres, 8380junto con vuestra incomparable honestidad y recogimiento. 8381Ni os tengo ni os tendré en menos por lo que habéis hecho en venirme a buscar en traje tan diferente del vuestro;

8382antes, por esto os estimo y estimaré en el mayor grado que ser pueda; pero, 8383pues mi corta suerte me ha traído a término, como vos decís, que creo que será el postrero de mi vida, 8384y son los semejantes trances los apurados de las verdades, quiero deciros una verdad que, 8385si no os fuere ahora de gusto, podría ser que después os fuese de provecho. Confieso, hermosa Leocadia,

8386que os quise bien y me quisistes, 8387y juntamente con esto confieso que la cédula que os hice fue más por cumplir con vuestro deseo que con el mío; porque, 8388antes que la firmase, con muchos días, tenía entregada mi voluntad y mi alma a otra doncella de mi mismo lugar, 8389que vos bien conocéis, llamada Teodosia, hija de tan nobles padres como los vuestros;

8390y si a vos os di cédula firmada de mi mano, a ella le di la mano firmada y acreditada con tales obras y testigos, 8391que quedé imposibilitado de dar mi libertad a otra persona en el mundo. 8392Los amores que con vos tuve fueron de pasatiempo, sin que dellos alcanzase otra cosa sino las flores que vos sabéis, 8393las cuales no os ofendieron ni pueden ofender en cosa alguna.

8394Lo que con Teodosia me pasó fue alcanzar el fruto que ella pudo darme y yo quise que me diese, 8395con fe y seguro de ser su esposo, como lo soy. Y si a ella y a vos os dejé en un mismo tiempo, 8396a vos suspensa y engañada, y a ella temerosa y, a su parecer, sin honra, hícelo con poco discurso y con juicio de mozo, 8397como lo soy, creyendo que todas aquellas cosas eran de poca importancia, y que las podía hacer sin escrúpulo alguno,

8398con otros pensamientos que entonces me vinieron y solicitaron lo que quería hacer, 8399que fue venirme a Italia y emplear en ella algunos de los años de mi juventud, 8400y después volver a ver lo que Dios había hecho de vos y de mi verdadera esposa. Mas, doliéndose de el cielo, 8401sin duda creo que ha permitido ponerme de la manera que me veis, para que, confesando estas verdades,

8402nacidas de mis muchas culpas, pague en esta vida lo que debo, 8403y vos quedéis desengañada y libre para hacer lo que mejor os pareciere. 8404Y si en algún tiempo Teodosia supiere mi muerte, 8405sabrá de vos y de los que están presentes cómo en la muerte le cumplí la palabra que le di en la vida.

8406Y si en el poco tiempo que de ella me queda, señora Leocadia, os puedo servir en algo, decídmelo; que, 8407como no sea recebiros por esposa, pues no puedo, ninguna otra cosa dejaré de hacer que a sea posible por daros gusto.

8408En tanto que Marco Antonio decía estas razones, tenía la cabeza sobre el codo, y en acabándolas dejó caer el brazo, 8409dando muestras que se desmayaba. Acudió luego don Rafael y, abrazándole estrechamente, le dijo:
-Volved en vos,
8410señor mío, y abrazad a vuestro amigo y a vuestro hermano, pues vos queréis que lo sea. Conoced a don Rafael,

8411vuestro camarada, que será el verdadero testigo de vuestra voluntad y de la merced 8412que a su hermana queréis hacer con admitirla por vuestra.