Novelas Ejemplares
de Miguel de Cervantes
8274Don Rafael, que vio y oyó lo que pasaba, las siguió asimismo y se puso de su parte. Marco Antonio, 8275ocupado en ofender y defenderse, no advirtió en las razones que las dos le dijeron; antes, cebado en la pelea, 8276hacía cosas al parecer increíbles. Pero, como la gente de la ciudad por momentos crecía, 8277fueles forzoso a los de las galeras retirarse hasta meterse en el agua. Retirábase Marco Antonio de mala gana, 8278y a su mismo compás se iban retirando a sus lados las dos valientes y nuevas Bradamante y Marfisa, 8279o Hipólita y Pantasilea. 8280En esto, vino un caballero catalán de la famosa familia de los Cardonas, sobre un poderoso caballo, y, 8281poniéndose en medio de las dos partes, hacía retirar los de la ciudad, los cuales le tuvieron respecto en conociéndole. 8282Pero algunos desde lejos tiraban piedras a los que ya se iban acogiendo al agua; 8283y quiso la mala suerte que una acertase en la sien a Marco Antonio, con tanta furia que dio con él en el agua, 8284que ya le daba a la rodilla; y, apenas Leocadia le vio caído, cuando se abrazó con él y le sostuvo en sus brazos, 8285y lo mismo hizo Teodosia. Estaba don Rafael un poco desviado, 8286defendiéndose de las infinitas piedras que sobre él llovían, y, 8287queriendo acudir al remedio de su alma y al de su hermana y cuñado, el caballero catalán se le puso delante, 8288diciéndole:
-Sosegaos, señor, por lo que debéis a buen soldado, y hacedme merced de poneros a mi lado, 8289que yo os libraré de la insolencia y demasía deste desmandado vulgo.
8290-¡Ah, señor! -respondió don Rafael-; ¡dejadme pasar, 8291que veo en gran peligro puestas las cosas que en esta vida más quiero!. 8292Dejóle pasar el caballero, 8293mas no llegó tan a tiempo que ya no hubiesen recogido en el esquife de la galera capitana a Marco Antonio y a Leocadia, 8294que jamás le dejó de los brazos; y, queriéndose embarcar con ellos Teodosia, o ya fuese por estar cansada, 8295o por la pena de haber visto herido a Marco Antonio, o por ver que se iba con él su mayor enemiga, 8296no tuvo fuerzas para subir en el esquife; 8297y sin duda cayera desmayada en el agua si su hermano no llegara a tiempo de socorrerla, el cual no sintió menor pena, 8298de ver que con Marco Antonio se iba Leocadia, 8299que su hermana había sentido (que ya también él había conocido a Marco Antonio). El caballero catalán, 8300aficionado de la gentil presencia de don Rafael y de su hermana (que por hombre tenía), 8301los llamó desde la orilla y les rogó que con él se viniesen; y ellos, 8302forzados de la necesidad y temerosos de que la gente, que aún no estaba pacífica, les hiciese algún agravio, 8303hubieron de aceptar la oferta que se les hacía. 8304El caballero se apeó, y, tomándolos a su lado, con la espada desnuda pasó por medio de la turba alborotada, 8305rogándoles que se retirasen; y así lo hicieron. 8306Miró don Rafael a todas partes por ver si vería a Calvete con las mulas y no le vio, a causa que él, 8307así como ellos se apearon, las antecogió y se fue a un mesón donde solía posar otras veces. 8308Llegó el caballero a su casa, que era una de las principales de la ciudad, 8309y preguntando a don Rafael en cuál galera venía, le respondió que en ninguna, 8310pues había llegado a la ciudad al mismo punto que se comenzaba la pendencia, y que, 8311por haber conocido en ella al caballero que llevaron herido de la pedrada en el esquife, 8312se había puesto en aquel peligro, y que le suplicaba diese orden como sacasen a tierra al herido, 8313que en ello le importaba el contento y la vida. 8314-Eso haré yo de buena gana -dijo el caballero-, y sé que me le dará seguramente el general, 8315que es principal caballero y pariente mío.
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