(c) 2014-16 Diego Buendía
Novelas Ejemplares
de Miguel de Cervantes
α Día 2017-01-26 ω


7920apenas hubo el caballero vuelto los ojos a mirarla (que también deseaba verla), cuando ella conoció que era su hermano, 7921de quien tanto se temía, a cuya vista casi perdió la de sus ojos, y quedó suspensa y muda y sin color en el rostro; 7922pero, sacando del temor esfuerzo y del peligro discreción, echando mano a la daga, 7923la tomó por la punta y se fue a hincar de rodillas delante de su hermano, diciendo con voz turbada y temerosa:

7924-Toma, señor y querido hermano mío, y haz con este hierro el castigo del que he cometido, satisfaciendo tu enojo, 7925que para tan grande culpa como la mía no es bien que ninguna misericordia me valga. Yo confieso mi pecado, 7926y no quiero que me sirva de disculpa mi arrepentimiento:

7927sólo te suplico que la pena sea de suerte que se estienda a quitarme la vida y no la honra; que, 7928puesto que yo la he puesto en manifiesto peligro, ausentándome de casa de mis padres, 7929todavía quedará en opinión si el castigo que me dieres fuere secreto.

7930Mirábala su hermano, y, aunque la soltura de su atrevimiento le incitaba a la venganza, 7931las palabras tan tiernas y tan eficaces con que manifestaba su culpa le ablandaron de tal suerte las entrañas, que, 7932con rostro agradable y semblante pacífico, la levantó del suelo y la consoló lo mejor que pudo y supo, diciéndole, 7933entre otras razones, que por no hallar castigo igual a su locura le suspendía por entonces; y,

7934así por esto como por parecerle que aún no había cerrado la fortuna de todo en todo las puertas a su remedio, 7935quería antes procurársele po[r] todas las vías posibles, 7936que no tomar venganza del agravio que de su mucha liviandad en él redundaba.

7937Con estas razones volvió Teodosia a cobrar los perdidos espíritus; 7938tornó la color a su rostro y revivieron sus casi muertas esperanzas.

7939No quiso más don Rafael (que así se llamaba su hermano) tratarle de su suceso: 7940sólo le dijo que mudase el nombre de Teodosia en Teodoro y que diesen 7941luego la vuelta a Salamanca los dos juntos a buscar a Marco Antonio, puesto que él imaginaba que no estaba en ella,

7942porque siendo su camarada le hubiera hablado; 7943aunque podía ser que el agravio que le había hecho le enmudeciese y le quitase la gana de verle.

7944Remitióse el nuevo Teodoro a lo que su hermano quiso. Entró en esto el huésped, 7945al cual ordenaron que les diese algo de almorzar, porque querían partise luego.

7946Entre tanto que el mozo de mulas ensillaba y el almuerzo venía, entró en el mesón un hidalgo que venía de camino, 7947que de don Rafael fue conocido luego. Conociále también Teodoro, y no osó salir del aposento por no ser visto. 7948Abrazáronse los dos, y preguntó don Rafael al recién venido qué nuevas había en su lugar. 7949A lo cual respondió que él venía del Puerto de Santa María, adonde dejaba cuatro galeras de partida para Nápoles,

7950y que en ellas había visto embarcado a Marco Antonio Adorno, el hijo de don Leonardo Adorno; 7951con las cuales nuevas se holgó don Rafael, pareciéndole que, 7952pues tan sin pensar había sabido nuevas de lo que tanto le importaba, era señal que tendría buen fin su suceso. 7953Rogóle a su amigo que trocase con el cuartago de su padre (que él muy bien conocía) la mula que él traía,

7954no diciéndole que venía, sino que iba a Salamanca, y que no quería llevar tan buen cuartago en tan largo camino. 7955El otro, que era comedido y amigo suyo, se contentó del trueco y se encargó de dar el cuartago a su padre. 7956Almorzaron juntos, y Teodoro solo; y, llegado el punto de partirse, el amigo tomó el camino de Cazalla, 7957donde tenía una rica heredad.

7958No partió don Rafael con él, que por hurtarle el cuerpo le dijo que le convenía volver aquel día a Sevilla; y, 7959así como le vio ido, estando en orden las cabalgaduras, hecha la cuenta y pagado al huésped, diciendo adiós, 7960se salieron de la posada, dejando admirados a cuantos en ella quedaban de su hermosura y gentil disposición, 7961que no tenía para hombre menor gracia, brío y compostura don Rafael que su hermana belleza y donaire.

7962Luego en saliendo, contó don Rafael a su hermana las nuevas que de Marco Antonio le habían dado, 7963y que le parecía que con la diligencia posible caminasen la vuelta de Barcelona, 7964donde de ordinario suelen parar algún día las galeras que pasan a Italia o vienen a España,