Novelas Ejemplares
de Miguel de Cervantes
7781¡Oh fementido Marco Antonio! 7782¿Cómo es posible que en las dulces palabras que me decías viniese mezclada la hiel de tus descortesías y desdenes? 7783¿Adónde estás, ingrato; adónde te fuiste, desconocido? Respóndeme, que te hablo; espérame, que te sigo; susténtame, 7784que descaezco; págame, que me debes; socórreme, pues por tantas vías te tengo obligado. 7785Calló, en diciendo esto, dando muestra en los ayes y suspiros que no dejaban los ojos de derramar tiernas lágrimas. 7786Todo lo cual, con sosegado silencio, estuvo escuchando el segundo huésped, 7787coligiendo por las razones que había oído que, sin duda alguna, era mujer la que se quejaba: 7788cosa que le avivó más el deseo de conocella, 7789y estuvo muchas veces determinado de irse a la cama de la que creía ser mujer; 7790y hubiéralo hecho si en aquella sazón no le sintiera levantar: y, abriendo la puerta de la sala, 7791dio voces al huésped de casa que le ensillase el cuartago, porque quería partirse. A lo cual, 7792al cabo de un buen rato que el mesonero se dejó llamar, le respondió que se sosegase, 7793porque aún no era pasada la media noche, y que la escuridad era tanta, que sería temeridad ponerse en camino. 7794Quietóse con esto, y, volviendo a cerrar la puerta, se arrojó en la cama de golpe, dando un recio suspiro. 7795Parecióle al que escuchaba que sería bien hablarle y ofrecerle para su remedio lo que de su parte podía, 7796por obligarle con esto a que se descubriese y su lastimera historia le contase; y así le dijo: 7797-Por cierto, señor gentilhombre, que si los suspiros que habéis dado y las palabras que habéis dicho 7798no me hubieran movido a condolerme del mal de que os quejáis, entendiera que carecía de natural sentimiento, 7799o que mi alma era de piedra y mi pecho de bronce duro; 7800y si esta compasión que os tengo y el presupuesto que en mí ha nacido de poner mi vida por vuestro remedio, 7801si es que vuestro mal le tiene, merece alguna cortesía en recompensa, ruégoos que la uséis conmigo declarándome, 7802sin encubrirme cosa, la causa de vuestro dolor. 7803-Si él no me hubiera sacado de sentido -respondió el que se quejaba-, 7804bien debiera yo de acordarme que no estaba solo en este aposento, 7805y así hubiera puesto más freno a mi lengua y más tregua a mis suspiros; pero, 7806en pago de haberme faltado la memoria en parte donde tanto me importaba tenerla, quiero hacer lo que me pedís, porque, 7807renovando la amarga historia de mis desgracias, podría ser que el nuevo sentimiento me acabase. Mas, 7808si queréis que haga lo que me pedís, habéisme de prometer, 7809por la fe que me habéis mostrado en el ofrecimiento que me habéis hecho y por quien vos sois (que, 7810a lo que en vuestras palabras mostráis, prometéis mucho), que, por cosas que de mí oyáis en lo que os dijere, 7811no os habéis de mover de vuestro lecho ni venir al mío, ni preguntarme más de aquello que yo quisiere deciros; 7812porque si al contrario desto hiciéredes, en el punto que os sienta mover, con una espada que a la cabecera tengo, 7813me pasaré el pecho. 7814Esotro, que mil imposibles prometiera por saber lo que tanto deseaba, 7815le respondió que no saldría un punto de lo que le había pedido, afirmándoselo con mil juramentos. 7816-Con ese seguro, pues -dijo el primero-, yo haré lo que hasta ahora no he hecho, que es dar cuenta de mi vida a nadie; 7817y así, escuchad: «Habéis de saber, señor, que yo, que en esta posada entré, como sin duda os habrán dicho, 7818en traje de varón, soy una desdichada doncella: 7819a lo menos una que lo fue no ha ocho días y lo dejó de ser por inadvertida y loca, 7820y por creerse de palabras compuestas y afeitadas de fementidos hombres. Mi nombre es Teodosia; mi patria, 7821un principal lugar desta Andalucía, 7822cuyo nombre callo (porque no os importa a vos tanto el saberlo como a mí el encubrirlo); 7823mis padres son nobles y más que medianamente ricos, los cuales tuvieron un hijo y una hija: 7824él para descanso y honra suya, y ella para todo lo contrario. A él enviaron a estudiar a Salamanca; 7825a mí me tenían en su casa, adonde me criaban con el recogimiento y recato que su virtud y nobleza pedían; y yo,
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