(c) 2014-16 Diego Buendía
Novelas Ejemplares
de Miguel de Cervantes
α Día 2017-01-22 ω


7738de echar abajo tres cubiletes de vino, y de roer una pechuga y una cadera de perdiz que le dio el caballero. 7739Y todo se lo pagó el alguacil con preguntarle nuevas de la Corte y de las guerras de Flandes y bajada del Turco, 7740no olvidándose de los sucesos del Trasilvano, que Nuestro Señor guarde.

7741El caballero cenaba y callaba, porque no venía de parte que le pudiese satisfacer a sus preguntas. Ya en esto, 7742había acabado el mesonero de dar recado al cuartago, 7743y sentóse a hacer tercio en la conversación y a probar de su mismo vino no menos tragos que el alguacil; 7744y a cada trago que envasaba volvía y derribaba la cabeza sobre el hombro izquierdo, y alababa el vino,

7745que le ponía en las nubes, aunque no se atrevía a dejarle mucho en ellas por que no se aguase. De lance en lance, 7746volvieron a las alabanzas del huésped encerrado, y contaron de su desmayo y encerramiento, 7747y de que no había querido cenar cosa alguna. Ponderaron el aparato de las bolsas,

7748y la bondad del cuartago y del vestido vistoso que de camino traía: 7749todo lo cual requería no venir sin mozo que le sirviese. Todas estas exageraciones pusieron nuevo deseo de verle, 7750y rogó al mesonero hiciese de modo como él entrase a dormir en la otra cama y le daría un escudo de oro. Y,

7751puesto que la codicia del dinero acabó con la voluntad del mesonero de dársela, halló ser imposible, 7752a causa que estaba cerrado por de dentro y no se atrevía a despertar al que dentro dormía, 7753y que también tenía pagados los dos lechos. Todo lo cual facilitó el alguacil diciendo:

7754-Lo que se podrá hacer es que yo llamaré a la puerta, diciendo que soy la justicia, 7755que por mandado del señor alcalde traigo a aposentar a este caballero a este mesón, y que, no habiendo otra cama, 7756se le manda dar aquélla. A lo cual ha de replicar el huésped que se le hace agravio,

7757porque ya está alquilada y no es razón quitarla al que la tiene. 7758Con esto quedará el mesonero desculpado y vuesa merced consiguirá su intento.

7759A todos les pareció bien la traza del alguacil, y por ella le dio el deseoso cuatro reales.

7760Púsose luego por obra; y, en resolución, mostrando gran sentimiento, el primer huésped abrió a la justicia, 7761y el segundo, pidiéndole perdón del agravio que al parecer se le había hecho, se fue acostar en el lecho desocupado. 7762Pero ni el otro le respondió palabra, ni menos se dejó ver el rostro,

7763porque apenas hubo abierto cuando se fue a su cama, y, vuelta la cara a la pared, por no responder, hizo que dormía. 7764El otro se acostó, esperando cumplir por la mañana su deseo, cuando se levantasen.

7765Eran las noches de las perezosas y largas de diciembre, 7766y el frío y el cansancio del camino forzaba a procurar pasarlas con reposo; pero, como no le tenía el huésped primero, 7767a poco más de la media noche, comenzó a suspirar tan amargamente que con cada suspiro parecía despedírsele el alma; 7768y fue de tal manera que, aunque el segundo dormía, hubo de despertar al lastimero son del que se quejaba. Y,

7769admirado de los sollozos con que acompañaba los suspiros, 7770atentamente se puso a escuchar lo que al parecer entre murmuraba. Estaba la sala escura y las camas bien desviadas; 7771pero no por esto dejó de oír, entre otras razones, éstas, que, con voz debilitada y flaca, 7772el lastimado huésped primero decía:

7773Ay sin ventura! ¿Adónde me lleva la fuerza incontrastable de mis hados? ¿Qué camino es el mío, 7774o qué salida espero tener del intricado laberinto donde me hallo? ¡Ay pocos y mal experimentados años, 7775incapaces de toda buena consideración y consejo! ¿Qué fin ha de tener esta no sabida peregrinación mía? 7776¡Ay honra menospreciada; ay amor mal agradecido; ay respectos de honrados padres y parientes atropellados,

7777y ay de una y mil veces, que tan a rienda suelta me dejé llevar de mi deseos! ¡Oh palabras fingidas, 7778que tan de veras me obligastes a que con obras os respondiese! Pero, ¿de quién me quejo, cuitada? 7779¿Yo no soy la que quise engañarme? ¿No soy yo la que tomó el cuchillo con sus misma manos, 7780con que corté y eché por tierra mi crédito, con el que de mi valor tenían mis ancianos padres?