(c) 2014-16 Diego Buendía
Novelas Ejemplares
de Miguel de Cervantes
α Día 2017-01-21 ω


7696LAS DOS DONCELLAS

7697Cinco leguas de la ciudad de Sevilla, está un lugar que se llama Castiblanco; y, en uno de muchos mesones que tiene, 7698a la hora que anochecía, entró un caminante sobre un hermoso cuartago, estranjero. No traía criado alguno, y, 7699sin esperar que le tuviesen el estribo, se arrojó de la silla con gran ligereza.

7700Acudió luego el huésped, que era hombre diligente y de recado; 7701mas no fue tan presto que no estuviese ya el caminante sentado en un poyo que en el portal había, 7702desabrochándose muy apriesa los botones del pecho, y luego dejó caer los brazos a una y a otra parte, 7703dando manifiesto indicio de desmayarse. La huéspeda, que era caritativa, se llegó a él, y,

7704rociándole con agua el rostro, le hizo volver en su acuerdo, y él, 7705dando muestras que le había pesado de que así le hubiesen visto, se volvió a abrochar, 7706pidiendo que le diesen luego un aposento donde se recogiese, y que, si fuese posible, fuese solo.

7707Díjole la huéspeda que no había más de uno en toda la casa, y que tenía dos camas, y que era forzoso, 7708si algún huésped acudiese, acomodarle en la una. A lo cual respondió el caminante que él pagaría los dos lechos, 7709viniese o no huésped alguno; y, sacando un escudo de oro, se le dio a la huéspeda, 7710con condición que a nadie diese el lecho vacío.

7711No se descontentó la huéspeda de la paga; antes, se ofreció de hacer lo que le pedía, 7712aunque el mismo deán de Sevilla llegase aquella noche a su casa. Preguntóle si quería cenar, y respondió que no; 7713mas que sólo quería que se tuviese gran cuidado con su cuartago. Pidió la llave del aposento, y,

7714llevando consigo unas bolsas grandes de cuero, se entró en él y cerró tras la puerta con llave, y aun, 7715a lo que después pareció, arrimó a ella dos sillas.

7716Apenas se hubo encerrado, cuando se juntaron a consejo el huésped y la huéspeda, y el mozo que daba la cebada, 7717y otros dos vecinos que acaso allí se hallaron; 7718y todos trataron de la grande hermosura y gallarda disposición del nuevo huésped, 7719concluyendo que jamás tal belleza habían visto.

7720Tanteáronle la edad y se resolvieron que tendría de diez y seis a diez y siete años. 7721Fueron y vinieron y dieron y tomaron, como suele decirse, sobre qué podía haber sido la causa del desmayo que le dio; 7722pero, como no la alcanzaron, quedáronse con la admiración de su gentileza.

7723Fuéronse los vecinos a sus casas, y el huésped a pensar el cuartago, 7724y la huéspeda a aderezar algo de cenar por si otros huéspedes viniesen.

7725Y no tardó mucho cuando entró otro de poca más edad que el primero y no de menos gallardía; y, 7726apenas le hubo visto la huéspeda, cuando dijo:
Válame Dios!, ¿y qué es esto? ¿Vienen, por ventura,
7727esta noche a posar ángeles a mi casa?
-¿Por qué dice eso la señora huéspeda? -dijo el caballero.


7728-No lo digo por nada, señor -respondió la mesonera-; sólo digo que vuesa merced no se apee, 7729porque no tengo cama que darle, que dos que tenía las ha tomado un caballero que está en aquel aposento, 7730y me las ha pagado entrambas, aunque no había menester más de la una sola, porque nadie le entre en el aposento; y, 7731es que debe de gustar de la soledad; y, en Dios y en mi ánima que no yo por qué,

7732que no tiene él ca[r]a ni disposición para esconderse, sino para que todo el mundo le vea y le bendiga.
7733-¿Tan lindo es, señora huéspeda? -replicó el caballero.
Y cómo si es lindo! -dijo ella-; y aun más que relindo.
7734-Ten aquí, mozo -dijo a esta sazón el caballero-; que, aunque duerma en el suelo tengo de ver hombre tan alabado.

7735Y, dando el estribo a un mozo de mulas que con él venía, se apeó y hizo que le diesen luego de cenar, y así fue hecho. 7736Y, estando cenando, entró un alguacil del pueblo (como de ordinario en los lugares pequeños 7737se usa) y sentóse a conversación con el caballero en tanto que cenaba; y no dejó, entre razón y razón,