(c) 2014-16 Diego Buendía
Novelas Ejemplares
de Miguel de Cervantes
α Día 2017-01-16 ω


7519-Costanza, uno destos dos caballeros ancianos que aquí han llegado ahora es mi padre, 7520que es aquel que oyeres llamar don Juan de Avendaño; 7521infórmate de sus criados si tiene un hijo que se llama don Tomás de Avendaño, que soy yo,

7522y de aquí podrás ir coligiendo y averiguando que te he dicho verdad en cuanto a la calidad de mi persona, 7523y que te la diré en cuanto de mi parte te tengo ofrecido; y quédate a Dios, 7524que hasta que ellos se vayan no pienso volver a esta casa.

7525No le respondió nada Costanza, ni él aguardó a que le respondiese; sino, volviéndose a salir, 7526cubierto como había entrado, se fue a dar cuenta a Carriazo de cómo sus padres estaban en la posada. 7527Dio voces el huésped a Tomás que viniese a dar cebada; pero, como no pareció, diola él mismo.

7528Uno de los dos ancianos llamó aparte a una de las dos mozas gallegas, 7529y preguntóle cómo se llamaba aquella muchacha hermosa que habían visto, 7530y que si era hija o parienta del huésped o huéspeda de casa. La Gallega le respondió:

7531-La moza se llama Costanza; ni es parienta del huésped ni de la huéspeda, ni lo que es; 7532sólo digo que la doy a la mala landre, 7533que no qué tiene que no deja hacer baza a ninguna de las mozas que estamos en esta casa. 7534¡Pues en verdad que tenemos nuestras faciones como Dios nos las puso!

7535No entra huésped que no pregunte luego quién es la hermosa, y que no diga: "Bonita es, bien parece, 7536a fe que no es mala; mal año para las más pintadas; nunca peor me la depare la fortuna". 7537Y a nosotras no hay quien nos diga: "¿Qué tenéis ahí, diablos, o mujeres, o lo que sois?"

7538-Luego esta niña, a esa cuenta -replicó el caballero-, debe de dejarse manosear y requebrar de los huéspedes.

7539! -respondió la Gallega-: ¡tenedle el pie al herrar! ¡Bonita es la niña para eso! Par Dios, señor, 7540si ella se dejara mirar siquiera, manara en oro; es más áspera que un erizo; es una tragaavemarías; 7541labrando está todo el día y rezando. Para el día que ha de hacer milagros quisiera yo tener un cuento de renta. 7542Mi ama dice que trae un silencio pegado a las carnes; ¡tome qué, mi padre!

7543Contentísimo el caballero de lo que había oído a la Gallega, sin esperar a que le quitasen las espuelas, 7544llamó al huésped; y, retirándose con él aparte en una sala, le dijo:

7545-Yo, señor huésped, vengo a quitaros una prenda mía que ha algunos años que tenéis en vuestro poder; 7546para quitárosla os traigo mil escudos de oro, y estos trozos de cadena y este pergamino.

7547Y, diciendo esto, sacó los seis de la señal de la cadena que él tenía. 7548Asimismo conoció el pergamino, y, alegre sobremanera con el ofrecimiento de los mil escudos, respondió:

7549-Señor, la prenda que queréis quitar está en casa; pero no están en ella la cadena ni el pergamino con que se ha de 7550hacer la prueba de la verdad que yo creo que vuesa merced trata; y así, le suplico tenga paciencia, 7551que yo vuelvo luego.

7552Y al momento fue a avisar al Corregidor de lo que pasaba, 7553y de cómo estaban dos caballeros en su posada que venían por Costanza.

7554Acababa de comer el Corregidor, y, con el deseo que tenía de ver el fin de aquella historia, 7555subió luego a caballo y vino a la posada del Sevillano, llevando consigo el pergamino de la muestra. Y, 7556apenas hubo visto a los dos caballeros cuando, abiertos los brazos, fue a abrazar al uno, diciendo:
Válame Dios!
7557¿Qué buena venida es ésta, señor don Juan de Avendaño, primo y señor mío?

7558El caballero le abrazó asimismo, diciéndole:
-Sin duda, señor primo, habrá sido buena mi venida, pues os veo,
7559y con la salud que siempre os deseo. Abrazad, primo, a este caballero, que es el señor don Diego de Carriazo, 7560gran señor y amigo mío.
-Ya conozco al señor don Diego -respondió el Corregidor-, y le soy muy servidor.