Novelas Ejemplares
de Miguel de Cervantes
7376-Huésped, ésta no es joya para estar en el bajo engaste de un mesón; desde aquí digo que mi hijo Periquito es discreto, 7377pues tan bien ha sabido emplear sus pensamientos. Digo, donce[l]la, que no solamente os pueden y deben llamar ilustre, 7378sino ilustrísima; pero estos títulos no habían de caer sobre el nombre de fregona, sino sobre el de una duquesa. 7379-No es fregona, señor -dijo el huésped-, que no sirve de otra cosa en casa que de traer las llaves de la plata, 7380que por la bondad de Dios tengo alguna, con que se sirven los huéspedes honrados que a esta posada vienen. 7381-Con todo eso -dijo el Corregidor-, digo, huésped, que ni es decente ni conviene que esta doncella esté en un mesón. 7382¿Es parienta vuestra, por ventura?
-Ni es mi parienta ni es mi criada; y si vuesa merced gustare de saber quién es, 7383como ella no esté delante, oirá vuesa merced cosas que, juntamente con darle gusto, le admiren. 7384-Sí gustaré -dijo el Corregidor-; y sálgase Costancica allá fuera, 7385y prométase de mí lo que de su mismo padre pudiera prometerse; 7386que su mucha honestidad y hermosura obligan a que todos los que la vieren se ofrezcan a su servicio. 7387No respondió palabra Costanza, sino con mucha mesura hizo una profunda reverencia al Corregidor y salióse de la sala; 7388y halló a su ama desalada esperándola, para saber della qué era lo que el Corregidor la quería. 7389Ella le contó lo que había pasado, 7390y cómo su señor quedaba con él para contalle no sé qué cosas que no quería que ella las oyese. 7391No acabó de sosegarse la huéspeda, 7392y siempre estuvo rezando hasta que se fue el Corregidor y vio salir libre a su marido; el cual, 7393en tanto que estuvo con el Corregidor, le dijo: 7394-«Hoy hacen, señor, según mi cuenta, quince años, 7395un mes y cuatro días que llegó a esta posada una señora en hábito de peregrina, en una litera, 7396acompañada de cuatro criados de a caballo y de dos dueñas y una doncella, que en un coche venían. 7397Traía asimismo dos acémilas cubiertas con dos ricos reposteros, y cargadas con una rica cama y con aderezos de cocina. 7398Finalmente, el aparato era principal y la peregrina representaba ser una gran señora; y, 7399aunque en la edad mostraba ser de cuarenta o pocos más años, no por eso dejaba de parecer hermosa en todo estremo. 7400Venía enferma y descolorida, y tan fatigada que mandó que luego luego le hiciesen la cama, 7401y en esta misma sala se la hicieron sus criados. Preguntáronme cuál era el médico de más fama desta ciudad. 7402Díjeles que el doctor de la Fuente. Fueron luego por él, y él vino luego; comunicó a solas con él su enfermedad; 7403y lo que de su plática resultó fue que mandó el médico que se le hiciese 7404la cama en otra parte y en lugar donde no le diesen ningún ruido. 7405Al momento la mudaron a otro aposento que está aquí arriba apartado, y con la comodidad que el doctor pedía. 7406Ninguno de los criados entraban donde su señora, y solas las dos dueñas y la doncella la servían. 7407»Yo y mi mujer preguntamos a los criados quién era la tal señora y cómo se llamaba, de adónde venía y adónde iba; 7408si era casada, viuda o doncella, y por qué causa se vestía aquel hábito de peregrina. A todas estas preguntas, 7409que le hicimos una y muchas veces, no hubo alguno que nos respondiese otra cosa sino que aquella peregrina 7410era una señora principal y rica de Castilla la Vieja, y que era viuda y que no tenía hijos que la heredasen; y que, 7411porque había algunos meses que estaba enferma de hidropesía, 7412había ofrecido de ir a Nuestra Señora de Guadalupe en romería, por la cual promesa iba en aquel hábito. 7413En cuanto a decir su nombre, traían orden de no llamarla sino la señora peregrina. 7414»Esto supimos por entonces; pero a cabo de tres días que, por enferma, la señora peregrina se estaba en casa, 7415una de las dueñas nos llamó a mí y a mi mujer de su parte; fuimos a ver lo que quería, y, 7416a puerta cerrada y delante de sus criadas, casi con lágrimas en los ojos, nos dijo, creo que estas mismas razones: 7417"Señores míos, los cielos me son testigos que sin culpa mía me hallo en el riguroso trance que ahora os diré. 7418Yo estoy preñada, y tan cerca del parto, que ya los dolores me van apretando. 7419Ninguno de los criados que vienen conmigo saben mi necesidad ni desgracia; 7420a estas mis mujeres ni he podido ni he querido encubrírselo. Por huir de los maliciosos ojos de mi tierra, 7421y porque esta hora no me tomase en ella, hice voto de ir a Nuestra Señora de Guadalupe;
▼