(c) 2014-16 Diego Buendía
Novelas Ejemplares
de Miguel de Cervantes
α Día 2017-01-12 ω


7337Tomás dijo que no, 7338pero que no dejaba de sobornarle la voluntad con regalos y presentes de lo que hurtaba en la cocina a los huéspedes. 7339Retiróse con esto a su posada Lope, con determinación de no salir della en otros seis días, a lo menos con el asno.

7340Las once serían de la noche cuando, de improviso y sin pensarlo, vieron entrar en la posada muchas varas de justicia, 7341y al cabo el Corregidor. Alborotóse el huésped y aun los huéspedes; porque, 7342así como los cometas cuando se muestran siempre causan temores de desgracias e infortunios, 7343ni más ni menos la justicia, cuando de repente y de tropel se entra en una casa,

7344sobresalta y atemoriza hasta las conciencias no culpadas. Entróse el Corregidor en una sala y llamó al huésped de casa, 7345el cual vino temblando a ver lo que el señor Corregidor quería. Y, así como le vio el Corregidor, 7346le preguntó con mucha gravedad:

7347-¿Sois vos el huésped?
- señor -respondió él-, para lo que vuesa merced me quisiere mandar.


7348Mandó el Corregidor que saliesen de la sala todos los que en ella estaban, y que le dejasen solo con el huésped. 7349Hiciéronlo así; y, quedándose solos, dijo el Corregidor al huésped:
-Huésped,
7350¿qué gente de servicio tenéis en esta vuestra posada?
-Señor -respondió él-, tengo dos mozas gallegas,


7351y una ama y un mozo que tiene cuenta con dar la cebada y paja.
7352-¿No más? -replicó el Corregidor.
-No señor -respondió el huésped.


7353Pues decidme, huésped -dijo el Corregidor-, ¿dónde está una muchacha que dicen que sirve en esta casa, 7354tan hermosa que por toda la ciudad la llaman la ilustre fregona; 7355y aun me han llegado a decir que mi hijo don Periquito es su enamorado, y que no hay noche que no le da músicas?

7356-Señor -respondió el huésped-, esa fregona ilustre que dicen es verdad que está en esta casa, 7357pero ni es mi criada ni deja de serlo.
7358-No entiendo lo que decís, huésped, en eso de ser y no ser vuestra criada la fregona.


7359-Yo he dicho bien -añadió el huésped-; y si vuesa merced me da licencia, le diré lo que hay en esto, 7360lo cual jamás he dicho a persona alguna.
7361-Primero quiero ver a la fregona que saber otra cosa; llamadla acá -dijó el Corregidor.

7362Asomóse el huésped a la puerta de la sala y dijo:
Oíslo, señora: haced que entre aquí Costancica!


7363Cuando la huéspeda oyó que el Corregidor llamaba a Costanza, turbóse y comenzó a torcerse las manos, diciendo:
7364Ay desdichada de ! ¡El Corregidor a Costanza y a solas! Algún gran mal debe de haber sucedido, 7365que la hermosura desta muchacha trae encantados los hombres.

7366Costanza, que lo oía, dijo:
-Señora, no se congoje, que yo iré a ver lo que el señor Corregidor quiere;
7367y si algún mal hubiere sucedido, esté segura vuesa merced que no tendré yo la culpa.

7368Y, en esto, sin aguardar que otra vez la llamasen, tomó una vela encendida sobre un candelero de plata, y, 7369con más vergüenza que temor, fue donde el Corregidor estaba.

7370Así como el Corregidor la vio, mandó al huésped que cerrase la puerta de la sala; lo cual hecho, 7371el Corregidor se levantó, y, tomando el candelero que Costanza traía, llegándole la luz al rostro, 7372la anduvo mirando toda de arriba abajo; y, como Costanza estaba con sobresalto,

7373habíasele encendido la color del rostro, y estaba tan hermosa y tan honesta, 7374que al Corregidor le pareció que estaba mirando la hermosura de un ángel en la tierra; y, 7375después de haberla bien mirado, dijo: