Novelas Ejemplares
de Miguel de Cervantes
7150en aquella o en otra materia alguna, estaba aún por hablarla, y que jamás, ni aun con los ojos, 7151le había dado muestras de pensamiento malo alguno. 7152Creyéronla sus amos, por estar acostumbrados a oírla siempre decir verdad en todo cuanto le preguntaban. 7153Dijéronla que se fuese de allí, y el huésped dijo a su mujer:
-No sé qué me diga desto. Habréis de saber, señora, 7154que Tomás tiene escritas en este libro de la cebada unas coplas 7155que me ponen mala espina que está enamorado de Costancica. 7156-Veamos las coplas -respondió la mujer-, que yo os diré lo que en eso debe de haber.
7157-Así será, sin duda alguna -replicó su marido-; que, como sois poeta, luego daréis en su sentido.
7158-No soy poeta -respondió la mujer-, 7159pero ya sabéis vos que tengo buen entendimiento y que sé rezar en latín las cuatro oraciones.
7160-Mejor haríades de rezallas en romance: 7161que ya os dijo vuestro tío el clérigo que decíades mil gazafatones cuando rezábades en latín y que no rezábades nada.
7162-Esa flecha, de la ahijada de su sobrina ha salido, 7163que está envidiosa de verme tomar las Horas de latín en la mano y irme por ellas como por viña vendimiada.
7164-Sea como vos quisiéredes -respondió el huésped-. Estad atenta, que las coplas son éstas: 7165¿Quién de amor venturas halla?
El que calla.
7166¿Quién triunfa de su aspereza?
La firmeza.
¿Quién da alcance a su alegría?
La porfía.
7167Dese modo, bien podría
esperar dichosa palma
si en esta empresa mi alma
calla, está firme y porfía. 7168¿Con quién se sustenta amor?
Con favor.
7169¿Y con qué mengua su furia?
Con la injuria.
¿Antes con desdenes crece?
Desfallece.
7170Claro en esto se parece
que mi amor será inmortal,
pues la causa de mi mal
ni injuria ni favorece. 7171Quien desespera, ¿qué espera?
Muerte entera.
7172Pues, ¿qué muerte el mal remedia?
La que es media.
Luego, ¿bien será morir?
Mejor sufrir.
7173Porque se suele decir,
y esta verdad se reciba,
que tras la tormenta esquiva
suele la calma venir. 7174¿Descubriré mi pasión?
En ocasión.
¿Y si jamás se me da?
Sí hará.
Llegará la muerte en tanto.
7175Llegue a tanto
tu limpia fe y esperanza,
que, en sabiéndolo Costanza,
convierta en risa tu llanto. 7176-¿Hay más? -dijo la huéspeda.
-No -respondió el marido-; pero, ¿qué os parece destos versos?
7177-Lo primero -dijo ella-, es menester averiguar si son de Tomás.
7178-En eso no hay que poner duda -replicó el marido-, 7179porque la letra de la cuenta de la cebada y la de las coplas toda es una, sin que se pueda negar. 7180-Mirad, marido -dijo la huéspeda-: a lo que yo veo, puesto que las coplas nombran a Costancica, 7181por donde se puede pensar que se hicieron para ella, no por eso lo habemos de afirmar nosotros por verdad, 7182como si se los viéramos escribir; cuanto más, que otras Costanzas que la nuestra hay en el mundo; pero, 7183ya que sea por ésta, ahí no le dice nada que la deshonre ni la pide cosa que le importe. 7184Estemos a la mira y avisemos a la muchacha, que si él está enamorado della, 7185a buen seguro que él haga más coplas y que procure dárselas. 7186-¿No sería mejor -dijo el marido- quitarnos desos cuidados y echarle de casa?
7187-Eso -respondió la huéspeda- en vuestra mano está; pero en verdad que, según vos decís, 7188el mozo sirve de manera que sería conciencia el despedille por tan liviana ocasión.
7189-Ahora bien -dijo el marido-, estaremos alerta, como vos decís, y el tiempo nos dirá lo que habemos de hacer. 7190Quedaron en esto, y tornó a poner el huésped el libro donde le había hallado. Volvió Tomás ansioso a buscar su libro, 7191hallóle, y porque no le diese otro sobresalto, trasladó las coplas y rasgó aquellas hojas, 7192y propuso de aventurarse a descubrir su deseo a Costanza en la primera ocasión que se le ofreciese. Pero,
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