(c) 2014-16 Diego Buendía
Novelas Ejemplares
de Miguel de Cervantes
α Día 2016-12-29 ω


6711respondióles Argüello que en aquella posada no daban de comer a nadie, 6712puesto que guisaban y aderezaban lo que los huéspedes traían de fuera comprado; 6713pero que bodegones y casas de estado había cerca, donde sin escrúpulo de conciencia podían ir a cenar lo que quisiesen.

6714Tomaron los dos el consejo de Argüello, y dieron con sus cuerpos en un bodego, 6715donde Carriazo cenó lo que le dieron y Avendaño lo que con él llevaba: que fueron pensamientos e imaginaciones. 6716Lo poco o nada que Avendaño comía admiraba mucho a Carriazo. Por enterarse del todo de los pensamientos de su amigo,

6717al volverse a la posada, le dijo:
-Conviene que mañana madruguemos,
6718porque antes que entre la calor estemos ya en Orgaz.
-No estoy en eso -respondió Avendaño-,


6719porque pienso antes que desta ciudad me parta ver lo que dicen que hay famoso en ella, como es el Sagrario, 6720el artificio de Juanelo, las Vistillas de San Agustín, la Huerta del Rey y la Vega.
6721-Norabuena -respondió Carriazo-: eso en dos días se podrá ver.

6722-En verdad que lo he de tomar de espacio, que no vamos a Roma a alcanzar alguna vacante.
6723Ta, ta! -replicó Carriazo-. A me maten, amigo, 6724si no estáis vos con más deseo de quedaros en Toledo que de seguir nuestra comenzada romería.


6725-Así es la verdad -respondió Avendaño-; y tan imposible será apartarme de ver el rostro desta doncella, 6726como no es posible ir al cielo sin buenas obras.

6727Gallardo encarecimiento -dijo Carriazo- y determinación digna de un tan generoso pecho como el vuestro! 6728¡Bien cuadra un don Tomás de Avendaño, hijo de don Juan de Avendaño (caballero, lo que es bueno; rico, lo que basta; 6729mozo, lo que alegra; discreto, lo que admira), 6730con enamorado y perdido por una fregona que sirve en el mesón del Sevillano!

6731-Lo mismo me parece a que es -respondió Avendaño- considerar un don Diego de Carriazo, hijo del mismo, 6732caballero del hábito de Alcántara el padre, y el hijo a pique de heredarle con su mayorazgo, 6733no menos gentil en el cuerpo que en el ánimo, y con todos estos generosos atributos, verle enamorado, ¿de quién,

6734si pensáis? ¿De la reina Ginebra? No, por cierto, sino de la almadraba de Zahara, que es más fea, a lo que creo, 6735que un miedo de santo Antón.

6736Pata es la traviesa, amigo! -respondió Carriazo-; por los filos que te herí me has muerto; 6737quédese aquí nuestra pendencia, y vámonos a dormir, y amanecerá Dios y medraremos.
6738-Mira, Carriazo, hasta ahora no has visto a Costanza; en viéndola,

6739te doy licencia para que me digas todas las injurias o reprehensiones que quisieres.
6740-Ya yo en qué ha de parar esto -dijo Carriazo.
-¿En qué? -replicó Avendaño.


6741-En que yo me iré con mi almadraba, y te quedarás con tu fregona -dijo Carriazo.
6742-No seré yo tan venturoso -dijo Avendaño.
6743-Ni yo tan necio -respondió Carriazo- que, por seguir tu mal gusto, deje de conseguir el bueno mío.

6744En estas pláticas llegaron a la posada, y aun se les pasó en otras semejantes la mitad de la noche. Y, 6745habiendo dormido, a su parecer, poco más de una hora, los despertó el son de muchas chirimías que en la calle sonaban. 6746Sentáronse en la cama y estuvieron atentos, y dijo Carriazo:


6747-Apostaré que es ya de día y que debe de hacerse alguna fiesta en 6748un monasterio de Nuestra Señora del Carmen que esta aquí cerca, y por eso tocan estas chirimías.
6749-No es eso -respondió Avendaño-, porque no ha tanto que dormimos que pueda ser ya de día.

6750Estando en esto, sintieron llamar a la puerta de su aposento, y, preguntando quién llamaba, 6751respondieron de fuera diciendo: