(c) 2014-16 Diego Buendía
Novelas Ejemplares
de Miguel de Cervantes
α Día 2016-12-26 ω


6583Los padres dieron documentos a sus hijos de lo que habían de hacer y de cómo se 6584habían de gobernar para salir aprovechados en la virtud y en las ciencias, 6585que es el fruto que todo estudiante debe pretender sacar de sus trab[a]jos y vigilias, principalmente los bien nacidos.

6586Mostráronse los hijos humildes y obedientes; lloraron las madres; recibieron la bendición de todos; 6587pusiéronse en camino con mulas propias y con dos criados de casa, amén del ayo, 6588que se había dejado crecer la barba porque diese autoridad a su cargo.

6589En llegando a la ciudad de Valladolid, dijeron al ayo que querían estarse en aquel lugar dos días para verle, 6590porque nunca le habían visto ni estado en él. Reprehendiólos mucho el ayo, severa y ásperamente, la estada, 6591diciéndoles que los que iban a estudiar con tanta priesa como ellos no se habían de detener una hora a mirar niñerías,

6592cuanto más dos días, y que él formaría escrúpulo si los dejaba detener un solo punto, y que se partiesen luego, 6593y si no, que sobre eso, morena.

6594Hasta aquí se estendía la habilidad del señor ayo, o mayordomo, como más nos diere gusto llamarle. Los mancebitos, 6595que tenían ya hecho su agosto y su vendimia, pues habían ya robado cuatrocientos escudos de oro que llevaba su mayor, 6596dijeron que sólo los dejase aquel día, en el cual querían ir a ver la fuente de Argales, 6597que la comenzaban a conducir a la ciudad por grandes y espaciosos acueductos. En efeto, aunque con dolor de su ánima,

6598les dio licencia, porque él quisiera escusar el gasto de aquella noche y hacerle en Valdeastillas, 6599y repartir las diez y ocho leguas que hay desde Valdeastillas a Salamanca en dos días, 6600y no las veinte y dos que hay desde Valladolid; pero, como uno piensa el bayo y otro el que le ensilla, 6601todo le sucedió al revés de lo que él quisiera.

6602Los mancebos, con solo un criado y a caballo en dos muy buenas y caseras mulas, salieron a ver la fuente de Argales, 6603famosa por su antigüedad y sus aguas, a despecho del Caño Dorado y de la reverenda Priora, 6604con paz sea dicho de Leganitos y de la estremadísima fuente Castellana, 6605en cuya competencia pueden callar Corpa y la Pizarra de la Mancha. Llegaron a Argales,

6606y cuando creyó el criado que sacaba Avendaño de las bolsas del cojín alguna cosa con que beber, 6607vio que sacó una carta cerrada, diciéndole que luego al punto volviese a la ciudad y se la diese a su ayo, 6608y que en dándosela les esperase en la puerta del Campo.

6609Obedeció el criado, tomó la carta, volvió a la ciudad, 6610y ellos volvieron las riendas y aquella noche durmieron en Mojados, y de allí a dos días en Madrid; 6611y en otros cuatro se vendieron las mulas en pública plaza, y hubo quien les fiase por seis escudos de prometido,

6612y aun quien les diese el dinero en oro por sus cabales. Vistiéronse a lo payo, con capotillos de dos haldas, 6613zahones o zaragüelles y medias de paño pardo.

6614Ropero hubo que por la mañana les compró sus vestidos y a la noche los había 6615mudado de manera que no los conociera la propia madre que los había parido. Puestos, pues, 6616a la ligera y del modo que Avendaño quiso y supo, se pusieron en camino de Toledo ad pedem literae y sin espadas; 6617que también el ropero, aunque no atañía a su menester, se las había comprado.

6618Dejémoslos ir, por ahora, pues van contentos y alegres, 6619y volvamos a contar lo que el ayo hizo cuando abrió la carta que el criado le llevó y halló que decía desta manera:

6620Vuesa merced será servido, señor Pedro Alonso, de tener paciencia y dar la vuelta a Burgos, 6621donde dirá a nuestros padres que, habiendo nosotros sus hijos, con madura consideración, 6622considerado cuán más propias son de los caballeros las armas que las letras,

6623habemos determinado de trocar a Salamanca por Bruselas y a España por Flandes. Los cuatrocientos escudos llevamos; 6624las mulas pensamos vender. Nuestra hidalga intención y el largo camino es bastante disculpa de nuestro yerro, 6625aunque nadie le juzgará por tal si no es cobarde. Nuestra partida es ahora; la vuelta será cuando Dios fuere servido,

6626el cual guarde a vuesa merced como puede y estos sus menores discípulos deseamos.
6627De la fuente de Argales, puesto ya el pie en el estribo para caminar a Flandes.
Carriazo y Avendaño.