(c) 2014-16 Diego Buendía
Novelas Ejemplares
de Miguel de Cervantes
α Día 2016-12-17 ω


6192-Sabrá vuesa merced, señor mío, que, en Dios y en mi conciencia, 6193todas las que estamos dentro de las puertas desta casa somos doncellas como las madres que nos parieron, 6194excepto mi señora; y, aunque yo debo de parecer de cuarenta años, no teniendo treinta cumplidos, 6195porque les faltan dos meses y medio, también lo soy, mal pecado; y si acaso parezco vieja, corrimientos,

6196trabajos y desabrimientos echan un cero a los años, y a veces dos, según se les antoja. Y, siendo esto ansí, 6197como lo es, no sería razón que, a trueco de oír dos, o tres, o cuatro cantares, 6198nos pusiésemos a perder tanta virginidad como aquí se encierra; porque hasta esta negra, que se llama Guiomar,

6199es doncella. Así que, señor de mi corazón, vuesa merced nos ha de hacer, primero que entre en nuestro reino, 6200un muy solene juramento de que no ha de hacer más de lo que nosotras le ordenáremos; 6201y si le parece que es mucho lo que se le pide, considere que es mucho más lo que se aventura.

6202Y si es que vuesa merced viene con buena intención, poco le ha de doler el jurar, 6203que al buen pagador no le duelen prendas.

6204-Bien y rebién ha dicho la señora Marialonso -dijo una de las doncellas-; en fin, 6205como persona discreta y que está en las cosas como se debe; y si es que el señor no quiere jurar, no entre acá dentro.

6206A esto dijo Guiomar, la negra, que no era muy ladina:
-Por , mas que nunca jura, entre con todo diablo; que,
6207aunque más jura, si acá estás, todo olvida.

6208Oyó con gran sosiego Loaysa la arenga de la señora Marialonso, y con grave reposo y autoridad respondió:
-Por cierto,
6209señoras hermanas y compañeras mías, que nunca mi intento fue, es, 6210ni será otro que daros gusto y contento en cuanto mis fuerzas alcanzaren; y así,

6211no se me hará cuesta arriba este juramento que me piden; pero quisiera yo que se fiara algo de mi palabra, 6212porque dada de tal persona como yo soy, era lo mismo que hacer una obligación guarentigia; 6213y quiero hacer saber a vuesa merced que debajo del sayal hay ál, y que debajo de mala capa suele estar un buen bebedor.

6214Mas, para que todas estén seguras de mi buen deseo, determino de jurar como católico y buen varón; y así, 6215juro por la intemerata eficacia, donde más santa y largamente se contiene, 6216y por las entradas y salidas del santo Líbano monte, 6217y por todo aquello que en su prohemio encierra la verdadera historia de Carlomagno,

6218con la muerte del gigante Fierabrás, 6219de no salir ni pasar del juramento hecho y del mandamiento de la más mínima y desechada destas señoras, 6220so pena que si otra cosa hiciere o quisierse hacer, desde ahora para entonces y desde entonces para ahora, 6221lo doy por nulo y no hecho ni valedero.

6222Aquí llegaba con su juramento el buen Loaysa, cuando una de las dos doncellas, 6223que con atención le había estado escuchando, dio una gran voz diciendo:

6224Este que es juramento para enternecer las piedras! ¡Mal haya yo si más quiero que jures, 6225pues con sólo lo jurado podías entrar en la misma sima de Cabra!

6226Y, asiéndole de los gregüescos, le metió dentro, y luego todas las demás se le pusieron a la redonda. 6227Luego fue una a dar las nuevas a su señora, la cual estaba haciendo centinela al sueño de su esposo; y, 6228cuando la mensajera le dijo que ya subía el músico, se alegró y se turbó en un punto, y preguntó si había jurado. 6229Respondióle que , y con la más nueva forma de juramento que en su vida había visto.

6230-Pues si ha jurado -dijo Leonora-, asido le tenemos. ¡Oh, qué avisada que anduve en hacelle que jurase!

6231En esto, llegó toda la caterva junta, y el músico en medio, alumbrándolos el negro y Guiomar la negra. Y, 6232viendo Loaysa a Leonora, hizo muestras de arrojársele a los pies para besarle las manos. Ella, callando y por señas, 6233le hizo levantar, y todas estaban como mudas, sin osar hablar, temerosas que su señor las oyese;