Novelas Ejemplares
de Miguel de Cervantes
6059Tenían los amigos de Loaysa cuidado de venir de noche a escuchar por entre las puertas de la calle, 6060y ver si su amigo les decía algo, o si había menester alguna cosa; y, haciendo una señal que dejaron concertada, 6061conoció Loaysa que estaban a la puerta, 6062y por el agujero del quicio les dio breve cuenta del buen término en que estaba su negocio, 6063pidiéndoles encarecidamente buscasen alguna cosa que provocase a sueño, para dárselo a Carrizales; 6064que él había oído decir que había unos polvos para este efeto. 6065Dijéronle que tenían un médico amigo que les daría el mejor remedio que supiese, si es que le había; y, 6066animándole a proseguir la empresa y prometiéndole de volver la noche siguiente con todo recaudo, apriesa se despidieron. 6067Vino la noche, y la banda de las palomas acudió al reclamo de la guitarra. Con ellas vino la simple Leonora, 6068temerosa y temblando de que no despertase su marido; que, aunque ella, vencida deste temor, no había querido venir, 6069tantas cosas le dijeron sus criadas, especialmente la dueña, 6070de la suavidad de la música y de la gallarda disposición del músico pobre (que, sin haberle visto, 6071le alababa y le subía sobre Absalón y sobre Orfeo), que la pobre señora, convencida y persuadida dellas, 6072hubo de hacer lo que no tenía ni tuviera jamás en voluntad. 6073Lo primero que hicieron fue barrenar el torno para ver al músico, el cual no estaba ya en hábitos de pobre, 6074sino con unos calzones grandes de tafetán leonado, anchos a la marineresca; un jubón de lo mismo con trencillas de oro, 6075y una montera de raso de la misma color, con cuello almidonado con grandes puntas y encaje; 6076que de todo vino proveído en las alforjas, imaginando que se había de ver en ocasión que le conviniese mudar de traje. 6077Era mozo y de gentil disposición y buen parecer; y, 6078como había tanto tiempo que todas tenían hecha la vista a mirar al viejo de su amo, parecióles que miraban a un ángel. 6079Poníase una al agujero para verle, y luego otra; y porque le pudiesen ver mejor, 6080andaba el negro paseándole el cuerpo de arriba abajo con el torzal de cera encendido. Y, 6081después que todas le hubieron visto, hasta las negras bozales, tomó Loaysa la guitarra, 6082y cantó aquella noche tan estremadamente, que las acabó de dejar suspensas y atónitas a todas, 6083así a la vieja como a las mozas; 6084y todas rogaron a Luis diese orden y traza cómo el señor su maestro entrase allá dentro, 6085para oírle y verle de más cerca, y no tan por brújula como por el agujero, 6086y sin el sobresalto de estar tan apartadas de su señor, que podía cogerlas de sobresalto y con el hurto en las manos; 6087lo cual no sucedería ansí si le tuviesen escondido dentro. 6088A esto contradijo su señora con muchas veras, diciendo que no se hiciese la tal cosa ni la tal entrada, 6089porque le pesaría en el alma, pues desde allí le podían ver y oír a su salvo y sin peligro de su honra. 6090-¿Qué honra? -dijo la dueña-. ¡El Rey tiene harta! 6091Estése vuesa merced encerrada con su Matusalén y déjenos a nosotras holgar como pudiéremos. Cuanto más, 6092que este señor parece tan honrado que no querrá otra cosa de nosotras más de lo que nosotras quisiéremos. 6093-Yo, señoras mías -dijo a esto Loaysa-, 6094no vine aquí sino con intención de servir a todas vuesas mercedes con el alma y con la vida, 6095condolido de su no vista clausura y de los ratos que en este estrecho género de vida se pierden. Hombre soy yo, 6096por vida de mi padre, tan sencillo, tan manso y de tan buena condición, y tan obediente, 6097que no haré más de aquello que se me mandare; y si cualquiera de vuesas mercedes dijere: "Maestro, siéntese aquí; 6098maestro, pásese allí; echaos acá, pasaos acullá", así lo haré, 6099como el más doméstico y enseñado perro que salta por el Rey de Francia. 6100-Si eso ha de ser así -dijo la ignorante Leonora-, ¿qué medio se dará para que entre acá dentro el señor maeso?
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