(c) 2014-16 Diego Buendía
Novelas Ejemplares
de Miguel de Cervantes
α Día 2016-12-10 ω


5893y esto enseño con tales modos y con tanta facilidad que, aunque no os deis priesa a aprender, 5894apenas habréis comido tres o cuatro moyos de sal, 5895cuando ya os veáis músico corriente y moliente en todo género de guitarra.

5896A esto suspiró el negro y dijo:
-¿Qué aprovecha todo eso, si no cómo meteros en casa?


5897-Buen remedio -dijo Loaysa-: procurad vos tomar las llaves a vuestro amo, y yo os daré un pedazo de cera, 5898donde las imprimiréis de manera que queden señaladas las guardas en la cera; que, por la afición que os he tomado, 5899yo haré que un cerrajero amigo mío haga las llaves, 5900y así podré entrar dentro de noche y enseñaros mejor que al Preste Juan de las Indias,

5901porque veo ser gran lástima que se pierda una tal voz como la vuestra, faltándole el arrimo de la guitarra; 5902que quiero que sepáis, hermano Luis, 5903que la mejor voz del mundo pierde de sus quilates cuando no se acompaña con el instrumento,

5904ora sea de guitarra o clavicímbano, de órganos o de arpa; 5905pero el que más a vuestra voz le conviene es el instrumento de la guitarra, 5906por ser el más mañero y menos costoso de los instrumentos.

5907-Bien me parece eso -replicó el negro-; pero no puede ser, pues jamás entran las llaves en mi poder, 5908ni mi amo las suelta de la mano de día, y de noche duermen debajo de su almohada.

5909-Pues haced otra cosa, Luis -dijo Loaysa-, si es que tenéis gana de ser músico consumado; que si no la tenéis, 5910no hay para qué cansarme en aconsejaros.

5911Y cómo si tengo gana! -replicó Luis-. Y tanta, que ninguna cosa dejaré de hacer, como sea posible salir con ella, 5912a trueco de salir con ser músico.

5913-Pues ansí es -dijo el virote-, yo os daré por entre estas puertas, 5914haciendo vos lugar quitando alguna tierra del quicio; digo que os daré unas tenazas y un martillo, 5915con que podáis de noche quitar los clavos de la cerradura de loba con mucha facilidad,

5916y con la misma volveremos a poner la chapa, de modo que no se eche de ver que ha sido desclavada; y, estando yo dentro, 5917encerrado con vos en vuestro pajar, o adonde dormís, me daré tal priesa a lo que tengo de hacer, 5918que vos veáis aun más de lo que os he dicho, con aprovechamiento de mi persona y aumento de vuestra suficiencia.

5919Y de lo que hubiéremos de comer no tengáis cuidado, que yo llevaré matalotaje para entrambos y para más de ocho días; 5920que discípulos tengo yo y amigos que no me dejarán mal pasar.

5921-De la comida -replicó el negro- no habrá de qué temer, que, 5922con la ración que me da mi amo y con los relieves que me dan las esclavas, sobrará comida para otros dos.

5923Venga ese martillo y tenazas que decís, que yo haré por junto a este quicio lugar por donde quepa, 5924y le volveré a cubrir y tapar con barro; que, puesto que algunos golpes en quitar la chapa, 5925mi amo duerme tan lejos desta puerta, que será milagro, o gran desgracia nuestra, si los oye.

5926-Pues, a la mano de Dios -dijo Loaysa-: que de aquí a dos días tendréis, Luis, 5927todo lo necesario para poner en ejecución nuestro virtuoso propósito; y advertid en no comer cosas flemosas, 5928porque no hacen ningún provecho, sino mucho daño a la voz.

5929-Ninguna cosa me enronquece tanto -respondió el negro- como el vino, 5930pero no me lo quitaré yo por todas cuantas voces tiene el suelo.