Novelas Ejemplares
de Miguel de Cervantes
5664EL CELOSO ESTREMEÑO 5665No ha muchos años que de un lugar de Estremadura salió un hidalgo, nacido de padres nobles, el cual, 5666como un otro Pródigo, por diversas partes de España, Italia y Flandes anduvo gastando así los años como la hacienda; y, 5667al fin de muchas peregrinaciones, muertos ya sus padres y gastado su patrimonio, 5668vino a parar a la gran ciudad de Sevilla, 5669donde halló ocasión muy bastante para acabar de consumir lo poco que le quedaba. Viéndose, pues, tan falto de dineros, 5670y aun no con muchos amigos, se acogió al remedio a que otros muchos perdidos en aquella ciudad se acogen, 5671que es el pasarse a las Indias, refugio y amparo de los desesperados de España, iglesia de los alzados, 5672salvoconduto de los homicidas, pala y cubierta de los jugadores (a quien llaman ciertos los peritos en el arte), 5673añagaza general de mujeres libres, engaño común de muchos y remedio particular de pocos. 5674En fin, llegado el tiempo en que una flota se partía para Tierrafirme, acomodándose con el almirante della, 5675aderezó su matalotaje y su mortaja de esparto; y, embarcándose en Cádiz, echando la bendición a España, zarpó la flota, 5676y con general alegría dieron las velas al viento, que blando y próspero soplaba, 5677el cual en pocas horas les encubrió la tierra y les descubrió 5678las anchas y espaciosas llanuras del gran padre de las aguas, el mar Océano. 5679Iba nuestro pasajero pensativo, 5680revolviendo en su memoria los muchos y diversos peligros que en los años de su peregrinación había pasado, 5681y el mal gobierno que en todo el discurso de su vida había tenido; 5682y sacaba de la cuenta que a sí mismo se iba tomando una firme resolución de mudar manera de vida, 5683y de tener otro estilo en guardar la hacienda que Dios fuese servido de darle, 5684y de proceder con más recato que hasta allí con las mujeres. 5685La flota estaba como en calma cuando pasaba consigo esta tormenta Felipo de Carrizales, 5686que éste es el nombre del que ha dado materia a nuestra novela. Tornó a soplar el viento, 5687impeliendo con tanta fuerza los navíos, que no dejó a nadie en sus asientos; y así, 5688le fue forzoso a Carrizales dejar sus imaginaciones, y dejarse llevar de solos los cuidados que el viaje le ofrecía; 5689el cual viaje fue tan próspero que, sin recebir algún revés ni contraste, llegaron al puerto de Cartagena. Y, 5690por concluir con todo lo que no hace a nuestro propósito, 5691digo que la edad que tenía Filipo cuando pasó a las Indias sería de cuarenta y ocho años; 5692y en veinte que en ellas estuvo, ayudado de su industria y diligencia, 5693alcanzó a tener más de ciento y cincuenta mil pesos ensayados. 5694Viéndose, pues, rico y próspero, tocado del natural deseo que todos tienen de volver a su patria, 5695pospuestos grandes intereses que se le ofrecían, dejando el Pirú, donde había granjeado tanta hacienda, 5696trayéndola toda en barras de oro y plata, y registrada, por quitar inconvenientes, se volvió a España. 5697Desembarcó en Sanlúcar; llegó a Sevilla, tan lleno de años como de riquezas; sacó sus partidas sin zozobras; 5698buscó sus amigos: hallólos todos muertos; quiso partirse a su tierra, 5699aunque ya había tenido nuevas que ningún pariente le había dejado la muerte. Y si cuando iba a Indias, 5700pobre y menesteroso, le iban combatiendo muchos pensamientos, 5701sin dejarle sosegar un punto en mitad de las ondas del mar, no menos ahora en el sosiego de la tierra le combatían, 5702aunque por diferente causa: que si entonces no dormía por pobre, ahora no podía sosegar de rico; 5703que tan pesada carga es la riqueza al que no está usado a tenerla ni sabe usar della, 5704como lo es la pobreza al que continuo la tiene. Cuidados acarrea el oro y cuidados la falta dél; 5705pero los unos se remedian con alcanzar alguna mediana cantidad, y los otros se aumentan mientras más parte se alcanzan.
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