(c) 2014-16 Diego Buendía
Novelas Ejemplares
de Miguel de Cervantes
α Día 2016-11-21 ω


5069De los diestros dijo una vez que eran maestros de una ciencia o arte que cuando la habían menester no la sabían, 5070y que tocaban algo en presumptuosos, pues querían reducir a demostraciones matemáticas, que son infalibles, 5071los movimientos y pensamientos coléricos de sus contrarios.

5072Con los que se teñían las barbas tenía particular enemistad; y, riñendo una vez delante dél dos hombres, 5073que el uno era portugués, éste dijo al castellano, asiéndose de las barbas, que tenía muy teñidas: 5074Por istas barbas que teño no rostro...!

5075A lo cual acudió Vidriera:
Ollay, home, naon digáis teño, sino tiño!


5076Otro traía las barbas jaspeadas y de muchas colores, culpa de la mala tinta; 5077a quien dijo Vidriera que tenía las barbas de muladar overo. A otro, que traía las barbas por mitad blancas y negras, 5078por haberse descuidado, y los cañones crecidos, le dijo que procurase de no porfiar ni reñir con nadie, 5079porque estaba aparejado a que le dijesen que mentía por la mitad de la barba.

5080Una vez contó que una doncella discreta y bien entendida, por acudir a la voluntad de sus padres, 5081dio el de casarse con un viejo todo cano, el cual la noche antes del día del desposorio se fue, no al río Jordán, 5082como dicen las viejas, sino a la redomilla del agua fuerte y plata, con que renovó de manera su barba, 5083que la acostó de nieve y la levantó de pez. Llegóse la hora de darse las manos,

5084y la doncella conoció por la pinta y por la tinta la figura, 5085y dijo a sus padres que le diesen el mismo esposo que ellos le habían mostrado, que no quería otro. 5086Ellos le dijeron que aquel que tenía delante era el mismo que le habían mostrado y dado por esposo.

5087Ella replicó que no era, y trujo testigos cómo el que sus padres le dieron era un hombre grave y lleno de canas; y que, 5088pues el presente no las tenía, no era él, y se llamaba a engaño. Atúvose a esto, 5089corrióse el teñido y deshízose el casamiento.

5090Con las dueñas tenía la misma ojeriza que con los escabechados: decía maravillas de su permafoy, 5091de las mortajas de sus tocas, de sus muchos melindres, de sus escrúpulos y de su extraordinaria miseria.

5092Amohinábanle sus flaquezas de estómago, su vaguidos de cabeza, su modo de hablar, con más repulgos que sus tocas; y, 5093finalmente, su inutilidad y sus vainillas.

5094Uno le dijo:
-¿Qué es esto, señor licenciado,
5095que os he oído decir mal de muchos oficios y jamás lo habéis dicho de los escribanos, habiendo tanto que decir?

5096A lo cual respondió:
-Aunque de vidrio, no soy tan frágil que me deje ir con la corriente del vulgo,
5097las más veces engañado. Paréceme a que la gramática de los murmuradores y el la, la, 5098la de los que cantan son los escribanos; porque, así como no se puede pasar a otras ciencias, 5099si no es por la puerta de la gramática, y como el músico primero murmura que canta, así, los maldicientes,

5100por donde comienzan a mostrar la malignidad de sus lenguas es por decir mal 5101de los escribanos y alguaciles y de los otros ministros de la justicia, 5102siendo un oficio el del escribano sin el cual andaría la verdad por el mundo a sombra de tejados, corrida y maltratada; 5103y así, dice el Eclesiástico: In manu Dei potestas hominis est, et super faciem scribe imponet honorem.

5104Es el escribano persona pública, y el oficio del juez no se puede ejercitar cómodamente sin el suyo. 5105Los escribanos han de ser libres, y no esclavos, ni hijos de esclavos: legítimos, 5106no bastardos ni de ninguna mala raza nacidos. Juran de secreto fidelidad y que no harán escritura usuraria; 5107que ni amistad ni enemistad, provecho o daño les moverá a no hacer su oficio con buena y cristiana conciencia.

5108Pues si este oficio tantas buenas partes requiere, 5109¿por qué se ha de pensar que de más de veinte mil escribanos que hay en España se lleve el diablo la cosecha, 5110como si fuesen cepas de su majuelo? No lo quiero creer, ni es bien que ninguno lo crea; porque, finalmente,

5111digo que es la gente más necesaria que había en las repúblicas bien ordenadas, y que si llevaban demasiados derechos, 5112también hacían demasiados tuertos, 5113y que destos dos estremos podía resultar un medio que les hiciese mirar por el virote.