(c) 2014-16 Diego Buendía
Novelas Ejemplares
de Miguel de Cervantes
α Día 2016-11-13 ω


4743Estas dos famosas ciudades se parecen en las calles, que son todas de agua: la de Europa, admiración del mundo antiguo; 4744la de América, espanto del mundo nuevo. Parecióle que su riqueza era infinita, su gobierno prudente, 4745su sitio inexpugnable, su abundancia mucha, sus contornos alegres, y, finalmente,

4746toda ella en y en sus partes digna de la fama que de su valor por todas las partes del orbe se estiende, 4747dando causa de acreditar más esta verdad la máquina de su famoso Arsenal, 4748que es el lugar donde se fabrican las galeras, con otros bajeles que no tienen número.

4749Por poco fueran los de Calipso los regalos y pasatiempos que halló nuestro curioso en Venecia, 4750pues casi le hacían olvidar de su primer intento. Pero, habiendo estado un mes en ella, por Ferrara, 4751Parma y Plasencia volvió a Milán, oficina de Vulcano, ojeriza del reino de Francia; ciudad, en fin,

4752de quien se dice que puede decir y hacer, haciéndola magnífica la grandeza suya y de su templo y su maravillosa 4753abundancia de todas las cosas a la vida humana necesarias. Desde allí se fue a Aste, 4754y llegó a tiempo que otro día marchaba el tercio a Flandes.

4755Fue muy bien recebido de su amigo el capitán, y en su compañía y camarada pasó a Flandes, y llegó a Amberes, 4756ciudad no menos para maravillar que las que había visto en Italia. Vio a Gante, y a Bruselas, 4757y vio que todo el país se disponía a tomar las armas, para salir en campaña el verano siguiente.

4758Y, habiendo cumplido con el deseo que le movió a ver lo que había visto, 4759determinó volverse a España y a Salamanca a acabar sus estudios; y como lo pensó lo puso luego por obra, 4760con pesar grandísimo de su camarada, que le rogó, al tiempo del despedirse, le avisase de su salud, llegada y suceso.

4761Prometióselo ansí como lo pedía, y, por Francia, volvió a España, sin haber visto a París, por estar puesta en armas. 4762En fin, llegó a Salamanca, donde fue bien recebido de sus amigos, y, con la comodidad que ellos le hicieron, 4763prosiguió sus estudios hasta graduarse de licenciado en leyes.

4764Sucedió que en este tiempo llegó a aquella ciudad una dama de todo rumbo y manejo. 4765Acudieron luego a la añagaza y reclamo todos los pájaros del lugar, sin quedar vademécum que no la visitase. 4766Dijéronle a Tomás que aquella dama decía que había estado en Italia y en Flandes, y, por ver si la conocía, 4767fue a visitarla, de cuya visita y vista quedó ella enamorada de Tomás. Y él, sin echar de ver en ello,

4768si no era por fuerza y llevado de otros, no quería entrar en su casa. Finalmente, 4769ella le descubrió su voluntad y le ofreció su hacienda. Pero, como él atendía más a sus libros que a otros pasatiempos, 4770en ninguna manera respondía al gusto de la señora; la cual, viéndose desdeñada y, a su parecer, 4771aborrecida y que por medios ordinarios y comunes no podía conquistar la roca de la voluntad de Tomás,

4772acordó de buscar otros modos, a su parecer más eficaces y bastantes para salir con el cumplimiento de sus deseos. 4773Y así, aconsejada de una morisca, en un membrillo toledano dio a Tomás unos destos que llaman hechizos, 4774creyendo que le daba cosa que le forzase la voluntad a quererla: como si hubiese en el mundo yerbas, 4775encantos ni palabras suficientes a forzar el libre albedrío; y así,

4776las que dan estas bebidas o comidas amatorias se llaman veneficios; 4777porque no es otra cosa lo que hacen sino dar veneno a quien las toma, 4778como lo tiene mostrado la experiencia en muchas y diversas ocasiones.

4779Comió en tan mal punto Tomás el membrillo, que al momento comenzó a herir de pie y de mano como si tuviera alferecía, 4780y sin volver en estuvo muchas horas, al cabo de las cuales volvió como atontado, 4781y dijo con lengua turbada y tartamuda que un membrillo que había comido le había muerto,

4782y declaró quién se le había dado. La justicia, que tuvo noticia del caso, fue a buscar la malhechora; pero ya ella, 4783viendo el mal suceso, se había puesto en cobro y no pareció jamás.

4784Seis meses estuvo en la cama Tomás, en los cuales se secó y se puso, como suele decirse, en los huesos, 4785y mostraba tener turbados todos los sentidos. Y, aunque le hicieron los remedios posibles, 4786sólo le sanaron la enfermedad del cuerpo, pero no de lo del entendimiento, porque quedó sano, 4787y loco de la más estraña locura que entre las locuras hasta entonces se había visto.

4788Imaginóse el desdichado que era todo hecho de vidrio, y con esta imaginación, cuando alguno se llegaba a él, 4789daba terribles voces pidiendo y suplicando con palabras y razones concertadas que no se le acercasen, 4790porque le quebrarían; que real y verdaderamente él no era como los otros hombres: 4791que todo era de vidrio de pies a cabeza.