(c) 2014-16 Diego Buendía
Novelas Ejemplares
de Miguel de Cervantes
α Día 2016-10-09 ω


3230-Y ¡qué tal lo beberéis, madre mía! -dijo a esta sazón la Escalanta, que así se llamaba la compañera de la Gananciosa.

3231Y, descubriendo la canasta, se manifestó una bota a modo de cuero, con hasta dos arrobas de vino, 3232y un corcho que podría caber sosegadamente y sin apremio hasta una azumbre; y, llenándole la Escalanta, 3233se le puso en las manos a la devotísima vieja, la cual,

3234tomándole con ambas manos y habiéndole soplado un poco de espuma, dijo: 3235-Mucho echaste, hija Escalanta, pero Dios dará fuerzas para todo.

3236Y, aplicándosele a los labios, de un tirón, sin tomar aliento, lo trasegó del corcho al estómago, y acabó diciendo:

3237-De Guadalcanal es, y aun tiene un es no es de yeso el señorico. Dios te consuele, hija, que así me has consolado; 3238sino que temo que me ha de hacer mal, porque no me he desayunado.
3239-No hará, madre -respondió Monipodio-, porque es trasañejo.
-Así lo espero yo en la Virgen -respondió la Vieja.


3240Y añadió:
-Mirad, niñas, si tenéis acaso algún cuarto para comprar las candelicas de mi devoción, porque,
3241con la priesa y gana que tenía de venir a traer las nuevas de la canasta, se me olvidó en casa la escarcela.

3242-Yo tengo, señora Pipota -(que éste era el nombre de la buena vieja) respondió la Gananciosa-; tome, 3243ahí le doy dos cuartos: del uno le ruego que compre una para , y se la ponga al señor San Miguel; 3244y si puede comprar dos, ponga la otra al señor San Blas, que son mis abogados.

3245Quisiera que pusiera otra a la señora Santa Lucía, que, por lo de los ojos, también le tengo devoción, 3246pero no tengo trocado; mas otro día habrá donde se cumpla con todos.

3247-Muy bien harás, hija, y mira no seas miserable; 3248que es de mucha importancia llevar la persona las candelas delante de antes que se muera, 3249y no aguardar a que las pongan los herederos o albaceas.
-Bien dice la madre Pipota -dijo la Escalanta.


3250Y, echando mano a la bolsa, le dio otro cuarto y le encargó que pusiese otras dos candelicas a los santos 3251que a ella le pareciesen que eran de los más aprovechados y agradecidos. Con esto, se fue la Pipota, diciéndoles:

3252-Holgaos, hijos, ahora que tenéis tiempo; 3253que vendrá la vejez y lloraréis en ella los ratos que perdistes en la mocedad, como yo los lloro; 3254y encomendadme a Dios en vuestras oraciones, que yo voy a hacer lo mismo por y por vosotros, 3255porque Él nos libre y conserve en nuestro trato peligroso, sin sobresaltos de justicia.

3256Y con esto, se fue.

3257Ida la vieja, se sentaron todos alrededor de la estera, y la Gananciosa tendió la sábana por manteles; 3258y lo primero que sacó de la cesta fue un grande haz de rábanos y hasta dos docenas de naranjas y limones, 3259y luego una cazuela grande llena de tajadas de bacallao frito. Manifestó luego medio queso de Flandes,

3260y una olla de famosas aceitunas, y un plato de camarones, y gran cantidad de cangrejos, 3261con su llamativo de alcaparrones ahogados en pimientos, y tres hogazas blanquísimas de Gandul.

3262Serían los del almuerzo hasta catorce, y ninguno dellos dejó de sacar su cuchillo de cachas amarillas, 3263si no fue Rinconete, que sacó su media espada.