Novelas Ejemplares
de Miguel de Cervantes
3106el verdugo que nos tiene lástima, el que, 3107cuando [alguno] de nosotros va huyendo por la calle y detrás le van dando voces: "¡Al ladrón, al ladrón! ¡Deténganle, 3108deténganle!", uno se pone en medio y se opone al raudal de los que le siguen, diciendo: "¡Déjenle al cuitado, 3109que harta mala ventura lleva! ¡Allá se lo haya; castíguele su pecado! 3110" Son también bienhechoras nuestras las socorridas, que de su sudor nos socorren, ansí en la trena como en las guras; 3111y también lo son nuestros padres y madres, que nos echan al mundo, y el escribano, que si anda de buena, 3112no hay delito que sea culpa ni culpa a quien se dé mucha pena; y, por todos estos que he dicho, 3113hace nuestra hermandad cada año su adversario con la mayor popa y solenidad que podemos. 3114-Por cierto -dijo Rinconete, ya confirmado con este nombre-, 3115que es obra digna del altísimo y profundísimo ingenio que hemos oído decir que vuesa merced, señor Monipodio, tiene. 3116Pero nuestros padres aún gozan de la vida; si en ella les alcanzáremos, 3117daremos luego noticia a esta felicísima y abogada confraternidad, 3118para que por sus almas se les haga ese naufragio o tormenta, o ese adversario que vuesa merced dice, 3119con la solenidad y pompa acostumbrada; si ya no es que se hace mejor con popa y soledad, 3120como también apuntó vuesa merced en sus razones. 3121-Así se hará, o no quedará de mí pedazo -replicó Monipodio. 3122Y, llamando a la guía, le dijo:
-Ven acá, Ganchuelo: ¿están puestas las postas?
-Sí -dijo la guía, 3123que Ganchuelo era su nombre-: tres centinelas quedan avizorando, y no hay que temer que nos cojan de sobresalto. 3124-Volviendo, pues, a nuestro propósito -dijo Monipodio-, querría saber, hijos, lo que sabéis, 3125para daros el oficio y ejercicio conforme a vuestra inclinación y habilidad. 3126-Yo -respondió Rinconete- sé un poquito de floreo de Vilhán; entiéndeseme el retén; tengo buena vista para el humillo; 3127juego bien de la sola, de las cuatro y de las ocho; no se me va por pies el raspadillo, verrugueta y el colmillo; 3128éntrome por la boca de lobo como por mi casa, y atreveríame a hacer un tercio de chanza mejor que un tercio de Nápoles, 3129y a dar un astillazo al más pintado mejor que dos reales prestados. 3130-Principios son -dijo Monipodio-, pero todas ésas son flores de cantueso viejas, 3131y tan usadas que no hay principiante que no las sepa, 3132y sólo sirven para alguno que sea tan blanco que se deje matar de media noche abajo; 3133pero andará el tiempo y vernos hemos: que, asentando sobre ese fundamento media docena de liciones, 3134yo espero en Dios que habéis de salir oficial famoso, y aun quizá maestro. 3135-Todo será para servir a vuesa merced y a los señores cofrades -respondió Rinconete.
3136-Y vos, Cortadillo, ¿qué sabéis? -preguntó Monipodio.
3137-Yo -respondió Cortadillo- sé la treta que dicen mete dos y saca cinco, 3138y sé dar tiento a una faldriquera con mucha puntualidad y destreza.
3139-¿Sabéis más? -dijo Monipodio.
-No, por mis grandes pecados -respondió Cortadillo. 3140-No os aflijáis, hijo -replicó Monipodio-, que a puerto y a escuela habéis llegado donde ni os anegaréis ni dejaréis 3141de salir muy bien aprovechado en todo aquello que más os conviniere. Y en esto del ánimo, ¿cómo os va, hijos? 3142-¿Cómo nos ha de ir -respondió Rinconete- sino muy bien? 3143Ánimo tenemos para acometer cualquiera empresa de las que tocaren a nuestro arte y ejercicio.
▼