(c) 2014-16 Diego Buendía
Novelas Ejemplares
de Miguel de Cervantes
α Día 2016-10-05 ω


3061habiendo primero besado tres veces el suelo y levantados los brazos y los ojos al cielo otras tantas, 3062se levantó y echó su limosna en la esportilla, y se salió con los demás al patio. En resolución, 3063en poco espacio se juntaron en el patio hasta catorce personas de diferentes trajes y oficios.

3064Llegaron también de los postreros dos bravos y bizarros mozos, de bigotes largos, sombreros de grande falda, 3065cuellos a la valona, medias de color, ligas de gran balumba, espadas de más de marca, 3066sendos pistoletes cada uno en lugar de dagas, y sus broqueles pendientes de la pretina; los cuales, así como entraron,

3067pusieron los ojos de través en Rincón y Cortado, a modo de que los estrañaban y no conocían. Y, llegándose a ellos, 3068les preguntaron si eran de la cofradía. Rincón respondió que , y muy servidores de sus mercedes.

3069Llegóse en esto la sazón y punto en que bajó el señor Monipodio, 3070tan esperado como bien visto de toda aquella virtuosa compañía.

3071Parecía de edad de cuarenta y cinco a cuarenta y seis años, alto de cuerpo, moreno de rostro, cejijunto, 3072barbinegro y muy espeso; los ojos, hundidos. Venía en camisa, y por la abertura de delante descubría un bosque: 3073tanto era el vello que tenía en el pecho. Traía cubierta una capa de bayeta casi hasta los pies, 3074en los cuales traía unos zapatos enchancletados, cubríanle las piernas unos zaragüelles de lienzo,

3075anchos y largos hasta los tobillos; el sombrero era de los de la hampa, campanudo de copa y tendido de falda; 3076atravesábale un tahalí por espalda y pechos a do colgaba una espada ancha y corta, a modo de las del perrillo; 3077las manos eran cortas, pelosas, y los dedos gordos, y las uñas hembras y remachadas; las piernas no se le parecían,

3078pero los pies eran descomunales de anchos y juanetudos. En efeto, 3079él representaba el más rústico y disforme bárbaro del mundo. Bajó con él la guía de los dos, y, 3080trabándoles de las manos, los presentó ante Monipodio, diciéndole:

3081-Éstos son los dos buenos mancebos que a vuesa merced dije, mi sor Monipodio: 3082vuesa merced los desamine y verá como son dignos de entrar en nuestra congregación.
3083-Eso haré yo de muy buena gana -respondió Monipodio.

3084Olvidábaseme de decir que, así como Monipodio bajó, al punto, 3085todos los que aguardándole estaban le hicieron una profunda y larga reverencia, excepto los dos bravos, que, 3086a medio magate, como entre ellos se dice, le quitaron los capelos,

3087y luego volvieron a su paseo por una parte del patio, y por la otra se paseaba Monipodio, 3088el cual preguntó a los nuevos el ejercicio, la patria y padres.

3089A lo cual Rincón respondió:
-El ejercicio ya está dicho, pues venimos ante vuesa merced;
3090la patria no me parece de mucha importancia decilla, ni los padres tampoco, 3091pues no se ha de hacer información para recebir algún hábito honroso.

3092A lo cual respondió Monipodio:
-Vos, hijo mío, estáis en lo cierto, y es cosa muy acertada encubrir eso que decís;
3093porque si la suerte no corriere como debe, no es bien que quede asentado debajo de signo de escribano, 3094ni en el libro de las entradas: "Fulano, hijo de Fulano, vecino de tal parte, tal día le ahorcaron, o le azotaron",

3095o otra cosa semejante, que, por lo menos, suena mal a los buenos oídos; y así, 3096torno a decir que es provechoso documento callar la patria, encubrir los padres y mudar los propios nombres; 3097aunque para entre nosotros no ha de haber nada encubierto, y sólo ahora quiero saber los nombres de los dos.

3098Rincón dijo el suyo y Cortado también.
3099-Pues, de aquí adelante -respondió Monipodio-, quiero y es mi voluntad que vos, Rincón, os llaméis Rinconete, y vos, 3100Cortado, Cortadillo, que son nombres que asientan como de molde a vuestra edad y a nuestras ordenanzas, 3101debajo de las cuales cae tener necesidad de saber el nombre de los padres de nuestros cofrades,

3102porque tenemos de costumbre de hacer decir cada año ciertas misas por las ánimas de nuestros difuntos y bienhechores, 3103sacando el estupendo para la limosna de quien las dice de alguna parte de lo que se garbea; y estas tales misas, 3104así dichas como pagadas, dicen que aprovecha[n] a las tales ánimas por vía de naufragio, 3105y caen debajo de nuestros bienhechores: el procurador que nos defiende, el guro que nos avisa,