(c) 2014-16 Diego Buendía
Novelas Ejemplares
de Miguel de Cervantes
α Día 2016-09-22 ω


2522Ya en esto había Halima declarado su intento a Mahamut y a Ricardo, 2523y ellos estaban en ponerlo por obra al pasar de las cruces de Alejandría, o al entrar de los castillos de la Natolia.

2524Pero fue tanta la priesa que el cadí les daba, 2525que se ofrecieron de hacerlo en la primera comodidad que se les ofreciese. Y un día, 2526al cabo de seis que navegaban y que ya le parecía al cadí que bastaba el fingimiento de la enfermedad de Leonisa,

2527importunó a sus esclavos que otro día concluyesen con Halima, y la arrojasen al mar amortajada, 2528diciendo ser la cautiva del Gran Señor.

2529Amaneciendo, pues, el día en que, según la intención de Mahamut y de Ricardo, 2530había de ser el cumplimiento de sus deseos, o del fin de sus días, 2531descubrieron un bajel que a vela y remo les venía dando caza. Temieron fuese de cosarios cristianos, de los cuales, 2532ni los unos ni los otros podían esperar buen suceso; porque, de serlo, se temía ser los moros cautivos,

2533y los cristianos, aunque quedasen con libertad, quedarían desnudos y robados; 2534pero Mahamut y Ricardo con la libertad de Leonisa y de la de entrambos se contentaran; con todo esto que se imaginaban, 2535temían la insolencia de la gente cosaria, pues jamás la que se da a tales ejercicios, 2536de cualquiera ley o nación que sea, deja de tener un ánimo cruel y una condición insolente. Pusiéronse en defensa,

2537sin dejar los remos de las manos y hacer todo cuanto pudiesen; 2538pero pocas horas tardaron que vieron que les iban entrando, 2539de modo que en menos de dos se les pusieron a tiro de cañón. Viendo esto, amainaron, soltaron los remos, 2540tomaron las armas y los esperaron, aunque el cadí dijo que no temiesen, porque el bajel era turquesco,

2541y que no les haría daño alguno. Mandó poner luego una banderita blanca de paz en el peñol de la popa, 2542por que le viesen los que, ya ciegos y codiciosos, venían con gran furia a embestir el mal defendido bergantín. Volvió, 2543en esto, la cabeza Mahamut y vio que de la parte de poniente venía una galeota, a su parecer de veinte bancos,

2544y díjoselo al cadí; y algunos cristianos que iban al remo dijeron que el bajel que se descubría era de cristianos; 2545todo lo cual les dobló la confusión y el miedo, y estaban suspensos sin saber lo que harían, 2546temiendo y esperando el suceso que Dios quisiese darles.

2547Paréceme que diera el cadí en aquel punto por hallarse en Nicosia toda la esperanza de su gusto: 2548tanta era la confusión en que se hallaba, aunque le quitó presto della el bajel primero, 2549que sin respecto de las banderas de paz ni de lo que a su religión debían, embistieron con el del cadí con tanta furia, 2550que estuvo poco en echarle a fondo. Luego conoció el cadí los que le acometían,

2551y vio que eran soldados de Nicosia y adivinó lo que podía ser, y diose por perdido y muerto; 2552y si no fuera que los soldados se dieron antes a robar que a matar, ninguno quedara con vida. Mas, 2553cuando ellos andaban más encendidos y más atentos en su robo, dio un turco voces diciendo:
Arma, soldados!,
2554que un bajel de cristianos nos embiste.

2555Y así era la verdad, porque el bajel que descubrió el bergantín del cadí venía con insignias y banderas cristianescas, 2556el cual llegó con toda furia a embestir el bajel de Hazán; pero, antes que llegase, 2557preguntó uno desde la proa en lengua turquesca que qué bajel era aquél. Respondiéronle que era de Hazán Bajá, 2558virrey de Chipre.

2559-¿Pues cómo -replicó el turco-, siendo vosotros mosolimanes, embestís y robáis a ese bajel, 2560que nosotros sabemos que va en él el cadí de Nicosia?

2561A lo cual respondieron que ellos no sabían otra cosa más de que al bajel les había ordenado le tomasen, y que ellos, 2562como sus soldados y obedientes, habían hecho su mandamiento.

2563Satisfecho de lo que saber quería, el capitán del segundo bajel, que venía a la cristianesca, 2564dejóle embestir al de Hazán, y acudió al del cadí, 2565y a la primera rociada mató más de diez turcos de los que dentro estaban, y luego le entró con grande ánimo y presteza; 2566mas, apenas hubieron puesto los pies dentro, cuando el cadí conoció que el que le embestía no era cristiano,

2567sino Alí Bajá, el enamorado de Leonisa, el cual, con el mismo intento que Hazán, había estado esperando su venida, y, 2568por no ser conocido, había hecho vestidos a sus soldados como cristianos, 2569para que con esta industria fuese más cubierto su hurto. El cadí, 2570que conoció las intenciones de los amantes y traidores, comenzó a grandes voces a decir su maldad, diciendo: