(c) 2014-16 Diego Buendía
Novelas Ejemplares
de Miguel de Cervantes
α Día 2016-09-10 ω


1957de manera que el amparo de la isla no fue de algún provecho. Viendo esto Fetala, no quiso contrastar contra la fortuna, 1958que tanto le perseguía, y así, mandó poner el trinquete al árbol y hacer un poco de vela; 1959volvió la proa a la mar y la popa al viento; y, tomando él mismo el cargo del timón, se dejó correr por el ancho mar, 1960seguro que ningún impedimento le estorbaría su camino.

1961Iban los remos igualados en la crujía y toda la gente sentada por los bancos y ballesteras, 1962sin que en toda la galeota se descubriese otra persona que la del cómitre, 1963que por más seguridad suya se hizo atar fuertemente al estanterol. Volaba el bajel con tanta ligereza que,

1964en tres días y tres noches, pasando a la vista de Trápana, de Melazo y de Palermo, embocó por el faro de Micina, 1965con maravilloso espanto de los que iban dentro y de aquellos que desde la tierra los miraban.

1966»En fin, por no ser tan prolijo en contar la tormenta como ella lo fue en su porfía, digo que cansados, 1967hambrientos y fatigados con tan largo rodeo, como fue bajar casi toda la isla de Sicilia, 1968llegamos a Trípol de Berbería, adonde a mi amo (antes de haber hecho con sus levantes la cuenta del despojo, 1969y dádoles lo que les tocaba, y su quinto al rey, como es costumbre) le dio un dolor de costado tal,

1970que dentro de tres días dio con él en el infierno. Púsose luego el rey de Trípol en toda su hacienda, 1971y el alcaide de los muertos que allí tiene el Gran Turco (que, como sabes, 1972es heredero de los que no le dejan en su muerte); estos dos tomaron toda la hacienda de Fetala, mi amo, 1973y yo cupe a éste, que entonces era virrey de Trípol; y de allí a quince días le vino la patente de virrey de Chipre,

1974con el cual he venido hasta aquí sin intento de rescatarme, porque él me ha dicho muchas veces que me rescate, 1975pues soy hombre principal, como se lo dijeron los soldados de Fetala, jamás he acudido a ello, 1976antes le he dicho que le engañaron los que le dijeron grandezas de mi posibilidad. Y si quieres, Mahamut, 1977que te diga todo mi pensamiento,

1978has de saber que no quiero volver a parte donde por alguna vía pueda tener cosa que me consuele, y quiero que, 1979juntándose a la vida del cautiverio, los pensamientos y memorias que jamás me dejan de la muerte de Leonisa 1980vengan a ser parte para que yo no la tenga jamás de gusto alguno.

1981Y si es verdad que los conti[n]uos dolores forzosamente se han de acabar o acabar a quien los padece, 1982los míos no podrán dejar de hacello, porque pienso darles rienda de manera que, a pocos días, 1983den alcance a la miserable vida que tan contra mi voluntad sostengo.

1984»Éste es, ¡oh Mahamut hermano!, el triste suceso mío; ésta es la causa de mis suspiros y de mis lágrimas; 1985mira ahora y considera si es bastante para sacarlos de lo profundo de 1986mis entrañas y para engendrarlos en la sequedad de mi lastimado pecho. Leonisa murió, y con ella mi esperanza; que, 1987puesto que la que tenía, ella viviendo, se sustentaba de un delgado cabello, todavía, todavía...»

1988Y en este "todavía" se le pegó la lengua al paladar, de manera que no pudo hablar más palabra ni detener las lágrimas, 1989que, como suele decirse, hilo a hilo le corrían por el rostro, en tanta abundancia, que llegaron a humedecer el suelo. 1990Acompañóle en ellas Mahamut; pero, pasándose aquel parasismo, causado de la memoria renovada en el amargo cuento, 1991quiso Mahamut consolar a Ricardo con las mejores razones que supo; mas él se las atajó, diciéndole:


1992-Lo que has de hacer, amigo, es aconsejarme qué haré yo para caer en desgracia de mi amo, 1993y de todos aquellos con quien yo comunicare; para que, siendo aborrecido dél y dellos, 1994los unos y los otros me maltraten y persigan de suerte que, añadiendo dolor a dolor y pena a pena, 1995alcance con brevedad lo que deseo, que es acabar la vida.


1996-Ahora he hallado ser verdadero -dijo Mahamut-, lo que suele decirse: que lo que se sabe sentir se sabe decir, 1997puesto que algunas veces el sentimiento enmudece la lengua; pero, comoquiera que ello sea, Ricardo, 1998ora llegue tu dolor a tus palabras, ora ellas se le aventajen, siempre has de hallar en un verdadero amigo, 1999o para ayuda o para consejo; que,

2000aunque mis pocos años y el desatino que he hecho en vestirme este hábito están dando voces 2001que de ninguna destas dos cosas que te ofrezco se puede fiar ni esperar alguna, 2002yo procuraré que no salga verdadera esta sospecha, ni pueda tenerse por cierta tal opinión. Y, 2003puesto que no quieras ni ser aconsejado ni favorecido, no por eso dejaré de hacer lo que te conviniere,

2004como suele hacerse con el enfermo, que pide lo que no le dan y le dan lo que le conviene. 2005No hay en toda esta ciudad quien pueda ni valga más que el cadí, mi amo, ni aun el tuyo, que viene por visorrey della, 2006ha de poder tanto; y, siendo esto así, como lo es, yo puedo decir que soy el que más puede en la ciudad, 2007pues puedo con mi patrón todo lo que quiero. Digo esto,

2008porque podría ser dar traza con él para que vinieses a ser suyo, y, estando en mi compañía, 2009el tiempo nos dirá lo que habemos de hacer, así para consolarte, si quisieres o pudieres tener consuelo, 2010y a para salir désta a mejor vida, o, a lo menos, a parte donde la tenga más segura cuando la deje.
2011-Yo te agradezco -respondió Ricardo-, Mahamut, la amistad que me ofreces, aunque estoy cierto que, con cuanto hicieres,