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Novelas Ejemplares
de Miguel de Cervantes
α Día 2016-09-08 ω


1858Pidió esta gran suma, según después supe, porque estaba enamorado de Leonisa, y no quisiera él rescatalla, 1859sino darle al arráez de la otra galeota, con quien había de partir las presas que se hiciesen por mitad, a , 1860en precio de cuatro mil escudos y mil en dinero, que hacían cinco mil, y quedarse con Leonisa por otros cinco mil. 1861Y ésta fue la causa por que nos apreció a los dos en diez mil escudos.

1862Los padres de Leonisa no ofrecieron de su parte nada, 1863atenidos a la promesa que de mi parte mi mayordomo les había hecho, ni Cornelio movió los labios en su provecho; y así, 1864después de muchas demandas y respuestas, concluyó mi mayordomo en dar por Leonisa cinco mil y por tres mil escudos.

1865»Aceptó Yzuf este partido, forzado de las persuasiones de su compañero y de lo que todos sus soldados le decían; mas, 1866como mi mayordomo no tenía junta tanta cantidad de dineros, pidió tres días de término para juntarlos, 1867con intención de malbaratar mi hacienda hasta cumplir el rescate. Holgóse desto Yzuf,

1868pensando hallar en este tiempo ocasión para que el concierto no pasase adelante; y, 1869volviéndose a la isla de la Fabiana, dijo que llegado el término de los tres días volvería por el dinero.

1870Pero la ingrata fortuna, no cansada de maltratarme, 1871ordenó que estando desde lo más alto de la isla puesta a la guarda una centinela de los turcos, 1872bien dentro a la mar descubrió seis velas latinas, y entendió, como fue verdad, que debían ser, o la escuadra de Malta, 1873o algunas de las de Sicilia. Bajó corriendo a dar la nueva, y en un pensamiento se embarcaron los turcos,

1874que estaban en tierra, cuál guisando de comer, cuál lavando su ropa; y, zarpando con no vista presteza, 1875dieron al agua los remos y al viento las velas, y, puestas las proas en Berbería, 1876en menos de dos horas perdieron de vista las galeras; y así, cubiertos con la isla y con la noche, que venía cerca, 1877se aseguraron del miedo que habían cobrado.

1878»A tu buena consideración dejo, ¡oh Mahamut amigo!, que considere[s] cuál iría mi ánimo en aquel viaje, 1879tan contrario del que yo esperaba; y más cuando otro día, habiendo llegado las dos galeotas a la isla de la Pantanalea, 1880por la parte del mediodía, los turcos saltaron en tierra a hacer leña y carne, como ellos dicen; y más, 1881cuando vi que los arráeces saltaron en tierra y se pusieron a hacer las partes de todas las presas que habían hecho.

1882Cada acción déstas fue para una dilatada muerte. Viniendo, pues, a la partición mía y de Leonisa, 1883Yzuf dio a Fetala (que así se llamaba el arráez de la otra galeota) seis cristianos, los cuatro para el remo, 1884y dos muchachos hermosísimos, de nación corsos, y a con ellos, por quedarse con Leonisa, 1885de lo cual se contentó Fetala. Y, aunque estuve presente a todo esto, nunca pude entender lo que decían,

1886aunque sabía lo que hacían, 1887ni entendiera por entonces el modo de la partición si Fetala no se llegara a y me dijera en italiano: "Cristiano, 1888ya eres mío; en dos mil escudos de oro te me han dado; si quisieres libertad, has de dar cuatro mil, si no, acá morir". 1889Preguntéle si era también suya la cristiana; díjome que no, sino que Yzuf se quedaba con ella,

1890con intención de volverla mora y casarse con ella. Y así era la verdad, porque me lo dijo uno de los cautivos del remo, 1891que entendía bien el turquesco, y se lo había oído tratar a Yzuf y a Fetala. 1892Díjele a mi amo que hiciese de modo como se quedase con la cristiana,

1893y que le daría por su rescate solo diez mil escudos de oro en oro. Respondióme no ser posible, 1894pero que haría que Yzuf supiese la gran suma que él ofrecía por la cristiana; quizá, llevado del interese, 1895mudaría de intención y la rescataría. Hízolo así, y mandó que todos los de su galeota se embarcasen luego,

1896porque se quería ir a Trípol de Berbería, de donde él era. Yzuf, asimismo, determinó irse a Biserta; y así, 1897se embarcaron con la misma priesa que suelen cuando descubren o galeras de quien temer, o bajeles a quien robar. 1898Movióles a darse priesa, por parecerles que el tiempo mudaba con muestras de borrasca.

1899»Estaba Leonisa en tierra, pero no en parte que yo la pudiese ver, 1900si no fue que al tiempo del embarcarnos llegamos juntos a la marina.

1901Llevábala de la mano su nuevo amo y su más nuevo amante, 1902y al entrar por la escala que estaba puesta desde tierra a la galeota, volvió los ojos a mirarme, y los míos, 1903que no se quitaban della, la miraron con tan tierno sentimiento y dolor que, sin saber cómo, 1904se me puso una nube ante ellos que me quitó la vista, y sin ella y sin sentido alguno di conmigo en el suelo. Lo mismo,

1905me dijeron después, que había sucedido a Leonisa, porque la vieron caer de la escala a la mar, 1906y que Yzuf se había echado tras della y la sacó en brazos. Esto me contaron dentro de la galeota de mi amo, 1907donde me habían puesto sin que yo lo sintiese; mas, cuando volví de mi desmayo y me vi solo en la galeota, 1908y que la otra, tomando otra derrota, se apartaba de nosotros, llevándose consigo la mitad de mi alma, o,