(c) 2014-16 Diego Buendía
Novelas Ejemplares
de Miguel de Cervantes
α Día 2016-09-03 ω


1618con que acabó don Juan de quedar atónito y suspenso, pero alegre sobre todo encarecimiento. Abrazó a sus suegros, 1619llamólos padre[s] y señores suyos, besó las manos a Preciosa, que con lágrimas le pedía las suyas.

1620Rompióse el secreto, salió la nueva del caso con la salida de los criados que habían estado presentes; 1621el cual sabido por el alcalde, tío del muerto, vio tomados los caminos de su venganza, 1622pues no había de tener lugar el rigor de la justicia para ejecutarla en el yerno del corregidor.

1623Vistióse don Juan los vestidos de camino que allí había traído la gitana; 1624volviéronse las prisiones y cadenas de hierro en libertad y cadenas de oro; la tristeza de los gitanos presos, 1625en alegría, pues otro día los dieron en fiado. Recibió el tío del muerto la promesa de dos mil ducados, 1626que le hicieron porque bajase de la querella y perdonase a don Juan, el cual, no olvidándose de su camarada Clemente,

1627le hizo buscar; pero no le hallaron ni supieron dél, 1628hasta que desde allí a cuatro días tuvo nuevas ciertas que se había embarcado 1629en una de dos galeras de Génova que estaban en el puerto de Cartagena, y ya se habían partido.

1630Dijo el corregidor a don Juan que tenía por nueva cierta que su padre, don Francisco de Cárcamo, 1631estaba proveído por corregidor de aquella ciudad, y que sería bien esperalle, 1632para que con su beneplácito y consentimiento se hiciesen las bodas. Don Juan dijo que no saldría de lo que él ordenase, 1633pero que, ante todas cosas, se había de desposar con Preciosa.

1634Concedió licencia el arzobispo para que con sola una amonestación se hiciese. Hizo fiestas la ciudad, 1635por ser muy bienquisto el corregidor, con luminarias, toros y cañas el día del desposorio; 1636quedóse la gitana vieja en casa, que no se quiso apartar de su nieta Preciosa.

1637Llegaron las nuevas a la Corte del caso y casamiento de la gitanilla; 1638supo don Francisco de Cárcamo ser su hijo el gitano y ser la Preciosa la gitanilla que él había visto, 1639cuya hermosura disculpó con él la liviandad de su hijo, que ya le tenía por perdido,

1640por saber que no había ido a Flandes; y más, 1641porque vio cuán bien le estaba el casarse con hija de tan gran caballero y tan rico como era don Fernando de Azevedo.

1642Dio priesa a su partida, por llegar presto a ver a sus hijos, y dentro de veinte días ya estaba en Murcia, 1643con cuya llegada se renovaron los gustos, se hicieron las bodas, se contaron las vidas, y los poetas de la ciudad, 1644que hay algunos, y muy buenos, tomaron a cargo celebrar el estraño caso,

1645juntamente con la sin igual belleza de la gitanilla. Y de tal manera escribió el famoso licenciado Pozo, 1646que en sus versos durará la fama de la Preciosa mientras los siglos duraren.

1647Olvidábaseme de decir cómo la enamorada mesonera descubrió a 1648la justicia no ser verdad lo del hurto de Andrés el gitano, y confesó su amor y su culpa, 1649a quien no respondió pena alguna, 1650porque en la alegría del hallazgo de los desposados se enterró la venganza y resucitó la clemencia.