(c) 2014-16 Diego Buendía
Novelas Ejemplares
de Miguel de Cervantes
α Día 2016-08-16 ω


763-Todo se mirará muy bien -replicó la vieja-; cuanto más, que hasta aquí todo ha sido parto derecho, 764y el infante es como un oro.
-¿Ha parido alguna señora? -preguntó el padre de Andrés Caballero.
765-, señor -respondió la gitana-, pero ha sido el parto tan secreto, que no le sabe sino Preciosa y yo, y otra persona;

766y así, no podemos decir quién es.
-Ni aquí lo queremos saber -dijo uno de los presentes-,
767pero desdichada de aquella que en vuestras lenguas deposita su secreto, y en vuestra ayuda pone su honra.
768-No todas somos malas -respondió Preciosa-: quizá hay alguna entre nosotras que se precia de secreta y de verdadera,

769tanto cuanto el hombre más estirado que hay en esta sala; y vámonos, abuela, que aquí nos tienen en poco: 770pues en verdad que no somos ladronas ni rogamos a nadie.
771-No os enojéis, Preciosa -dijo el padre-; que, a lo menos de vos, imagino que no se puede presumir cosa mala,

772que vuestro buen rostro os acredita y sale por fiador de vuestras buenas obras. Por vida de Preciosita, 773que bailéis un poco con vuestras compañeras; que aquí tengo un doblón de oro de a dos caras, 774que ninguna es como la vuestra, aunque son de dos reyes.

775Apenas hubo oído esto la vieja, cuando dijo:
-Ea, niñas, haldas en cinta, y dad contento a estos señores.


776Tomó las sonajas Preciosa, y dieron sus vueltas, 777hicieron y deshicieron todos sus lazos con tanto donaire y desenvoltura, 778que tras los pies se llevaban los ojos de cuantos las miraban, especialmente los de Andrés, 779que así se iban entre los pies de Preciosa, como si allí tuvieran el centro de su gloria.

780Pero turbósela la suerte de manera que se la volvió en infierno; 781y fue el caso que en la fuga del baile se le cayó a Preciosa el papel que le había dado el paje, y, apenas hubo caído, 782cuando le alzó el que no tenía buen concepto de las gitanas, y, abriéndole al punto, dijo:
Bueno; sonetico tenemos!
783Cese el baile, y escúchenle; que, según el primer verso, en verdad que no es nada necio.

784Pesóle a Preciosa, por no saber lo que en él venía, y rogó que no le leyesen, y que se le volviesen; 785y todo el ahínco que en esto ponía eran espuelas que apremiaban el deseo de Andrés para oírle. Finalmente, 786el caballero le leyó en alta voz; y era éste:

787-Cuando Preciosa el panderete toca
y hiere el dulce son los aires vanos,
788perlas son que derrama con las manos;
flores son que despide de la boca.
789Suspensa el alma, y la cordura loca,
queda a los dulces actos sobrehumanos,


790que, de limpios, de honestos y de sanos,
su fama al cielo levantado toca.
791Colgadas del menor de sus cabellos
mil almas lleva, y a sus plantas tiene
amor rendidas una y otra flecha.
792Ciega y alumbra con sus soles bellos,
su imperio amor por ellos le mantiene,
y aún más grandezas de su ser sospecha.


793Por Dios -dijo el que leyó el soneto-, que tiene donaire el poeta que le escribió!
-No es poeta, señor,
794sino un paje muy galán y muy hombre de bien -dijo Preciosa.

795(Mirad lo que habéis dicho, Preciosa, y lo que vais a decir; que ésas no son alabanzas del paje, 796sino lanzas que traspasan el corazón de Andrés, que las escucha. ¿Queréislo ver, niña? 797Pues volved los ojos y veréisle desmayado encima de la silla, con un trasudor de muerte; no penséis, doncella, 798que os ama tan de burlas Andrés que no le hieran y sobresalten el menor de vuestros descuidos.

799Llegaos a él en hora buena, y decilde algunas palabras al oído, 800que vayan derechas al corazón y le vuelvan de su desmayo. ¡No, 801sino andaos a traer sonetos cada día en vuestra alabanza, y veréis cuál os le ponen!)

802Todo esto pasó así como se ha dicho: que Andrés, en oyendo el soneto, mil celosas imaginaciones le sobresaltaron. 803No se desmayó, pero perdió la color de manera que, viéndole su padre, le dijo:
-¿Qué tienes, don Juan,
804que parece que te vas a desmayar, según se te ha mudado el color?
-Espérense -dijo a esta sazón Preciosa-:
805déjenmele decir unas ciertas palabras al oído, y verán como no se desmaya.

806Y, llegándose a él, le dijo, casi sin mover los labios:
Gentil ánimo para gitano! ¿Cómo podréis, Andrés,
807sufrir el tormento de toca, pues no podéis llevar el de un papel?