Novelas Ejemplares
de Miguel de Cervantes
10647Admiradas quedamos tu madre y yo, que me hallé presente a todo, del estraño suceso. 10648La Camacha se fue y se llevó los cachorros; yo me quedé con tu madre para asistir a su regalo, 10649la cual no podía creer lo que le había sucedido. 10650»"Llegóse el fin de la Camacha, y, estando en la última hora de su vida, 10651llamó a tu madre y le dijo como ella había convertido a sus hijos en perros por cierto enojo que con ella tuvo; 10652pero que no tuviese pena, que ellos volverían a su ser cuando menos lo pensasen; 10653mas que no podía ser primero que ellos por sus mismos ojos viesen lo siguiente: 10654Volverán en su forma verdadera
cuando vieren con presta diligencia
derribar los soberbios levantados,
10655y alzar a los humildes abatidos,
con poderosa mano para hacello. 10656»"Esto dijo la Camacha a tu madre al tiempo de su muerte, como ya te he dicho. 10657Tomólo tu madre por escrito y de memoria, 10658y yo lo fijé en la mía para si sucediese tiempo de poderlo decir a alguno de vosotros; y, para poder conoceros, 10659a todos los perros que veo de tu color los llamo con el nombre de tu madre, 10660no por pensar que los perros han de saber el nombre, 10661sino por ver si respondían a ser llamados tan diferentemente como se llaman los otros perros. Y esta tarde, 10662como te vi hacer tantas cosas y que te llaman el perro sabio, 10663y también como alzaste la cabeza a mirarme cuando te llamé en el corral, he creído que tú eres hijo de la Montiela, 10664a quien con grandísimo gusto doy noticia de tus sucesos y del modo con que has de cobrar tu forma primera; 10665el cual modo quisiera yo que fuera tan fácil como el que se dice de Apu[l]eyo en El asno de oro, 10666que consistía en sólo comer una rosa. Pero este tuyo va fundado en acciones ajenas y no en tu diligencia. 10667Lo que has de hacer, hijo, es encomendarte a Dios allá en tu corazón, y espera que éstas, 10668que no quiero llamarlas profecías, sino adivinanzas, han de suceder presto y prósperamente; que, 10669pues la buena de la Camacha las dijo, sucederán sin duda alguna, y tú y tu hermano, si es vivo, os veréis como deseáis. 10670»"De lo que a mí me pesa es que estoy tan cerca de mi acabamiento que no tendré lugar de verlo. 10671Muchas veces he querido preguntar a mi cabrón qué fin tendrá vuestro suceso, pero no me he atrevido, 10672porque nunca a lo que le preguntamos responde a derechas, sino con razones torcidas y de muchos sentidos. Así que, 10673a este nuestro amo y señor no hay que preguntarle nada, porque con una verdad mezcla mil mentiras; y, 10674a lo que yo he colegido de sus respuestas, él no sabe nada de lo por venir ciertamente, sino por conjeturas. 10675Con todo esto, nos trae tan engañadas a las que somos brujas, que, con hacernos mil burlas, no le podemos dejar. 10676Vamos a verle muy lejos de aquí, a un gran campo, donde nos juntamos infinidad de gente, brujos y brujas, 10677y allí nos da de comer desabridamente, 10678y pasan otras cosas que en verdad y en Dios y en mi ánima que no me atrevo a contarlas, según son sucias y asquerosas, 10679y no quiero ofender tus castas orejas. Hay opinión que no vamos a estos convites sino con la fantasía, 10680en la cual nos representa el demonio las imágenes de todas aquellas cosas que después contamos que nos han sucedido. 10681Otros dicen que no, sino que verdaderamente vamos en cuerpo y en ánima; 10682y entrambas opiniones tengo para mí que son verdaderas, 10683puesto que nosotras no sabemos cuándo vamos de una o de otra manera, 10684porque todo lo que nos pasa en la fantasía es tan intensamente que 10685no hay diferenciarlo de cuando vamos real y verdaderamente. 10686Algunas experiencias desto han hecho los señores inquisidores con algunas de nosotras que han tenido presas, 10687y pienso que han hallado ser verdad lo que digo. 10688»"Quisiera yo, hijo, apartarme deste pecado, y para ello he hecho mis diligencias: heme acogido a ser hospitalera; 10689curo a los pobres, 10690y algunos se mueren que me dan a mí la vida con lo que me mandan o con lo que se les queda entre los remiendos, 10691por el cuidado que yo tengo de espulgarlos los vestidos. Rezo poco y en público, murmuro mucho y en secreto. 10692Vame mejor con ser hipócrita que con ser pecadora declarada: 10693las apariencias de mis buenas obras presentes van borrando en la memoria de los que me conocen las malas obras pasadas.
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