Novelas Ejemplares
de Miguel de Cervantes
10498y seguir aquella jornada, aunque me llevase a Italia o a Flandes; porque me parece a mí, 10499y aun a ti te debe parecer lo mismo, que, puesto que dice el refrán "quien necio es en su villa, necio es en Castilla", 10500el andar tierras y comunicar con diversas gentes hace a los hombres discretos.» 10501CIPIÓN.-Es eso tan verdad, 10502que me acuerdo haber oído decir a un amo que tuve de bonísimo ingenio que al famoso griego llamado Ulises le dieron 10503renombre de prudente por sólo haber andado muchas tierras y comunicado con diversas gentes y varias naciones; y así, 10504alabo la intención que tuviste de irte donde te llevasen. 10505BERGANZA.-«Es, pues, el caso que el atambor, por tener con qué mostrar más sus chacorrerías, 10506comenzó a enseñarme a bailar al son del atambor y a hacer otras monerías, 10507tan ajenas de poder aprenderlas otro perro que no fuera yo como las oirás cuando te las diga. 10508»Por acabarse el distrito de la comisión, se marchaba poco a poco; no había comisario que nos limitase; 10509el capitán era mozo, pero muy buen caballero y gran cristiano; 10510el alférez no hacía muchos meses que había dejado la Corte y el tinelo; 10511el sargento era matrero y sagaz y grande arriero de compañías, desde donde se levantan hasta el embarcadero. 10512Iba la compañía llena de rufianes churrulleros, los cuales hacían algunas insolencias por los lugares do pasábamos, 10513que redundaban en maldecir a quien no lo merecía. 10514Infelicidad es del buen príncipe ser culpado de sus súbditos por la culpa de sus súbditos, 10515a causa que los unos son verdugos de los otros, sin culpa del señor; pues, 10516aunque quiera y lo procure no puede remediar estos daños, 10517porque todas o las más cosas de la guerra traen consigo aspereza, riguridad y desconveniencia. 10518»En fin, en menos de quince días, con mi buen ingenio y con la diligencia que puso el que había escogido por patrón, 10519supe saltar por el Rey de Francia y a no saltar por la mala tabernera. 10520Enseñóme a hacer corvetas como caballo napolitano y a andar a la redonda como mula de atahona, con otras cosas que, 10521si yo no tuviera cuenta en no adelantarme a mostrarlas, 10522pusiera en duda si era algún demonio en figura de perro el que las hacía. Púsome nombre del "perro sabio", 10523y no habíamos llegado al alojamiento cuando, tocando su atambor, 10524andaba por todo el lugar pregonando que todas las personas que quisiesen venir a ver las maravillosas 10525gracias y habilidades del perro sabio en tal casa o en tal hospital las mostraban, a ocho o a cuatro maravedís, 10526según era el pueblo grande o chico. 10527Con estos encarecimientos no quedaba persona en todo el lugar que no me fuese a ver, 10528y ninguno había que no saliese admirado y contento de haberme visto. Triunfaba mi amo con la mucha ganancia, 10529y sustentaba seis camaradas como unos reyes. La codicia y la envidia despertó en los rufianes voluntad de hurtarme, 10530y andaban buscando ocasión para ello: que esto del ganar de comer holgando tiene muchos aficionados y golosos; 10531por esto hay tantos titereros en España, tantos que muestran retablos, tantos que venden alfileres y coplas, 10532que todo su caudal, aunque le vendiesen todo, no llega a poderse sustentar un día; y, con esto, 10533los unos y los otros no salen de los bodegones y tabernas en todo el año; 10534por do me doy a entender que de otra parte que de la de sus oficios sale la corriente de sus borracheras. 10535Toda esta gente es vagamunda, inúti[l] y sin provecho; esponjas del vino y gorgojos del pan.» 10536CIPIÓN.-No más, Berganza; no volvamos a lo pasado: sigue, que se va la noche, 10537y no querría que al salir del sol quedásemos a la sombra del silencio. 10538BERGANZA.-Tenle y escucha. 10539»Como sea cosa fácil añadir a lo ya inventado, viendo mi amo cuán bien sabía imitar el corcel napolitano, 10540hízome unas cubiertas de guadamací y una silla pequeña, que me acomodó en las espaldas, 10541y sobre ella puso una figura liviana de un hombre con una lancilla de correr sortija, 10542y enseñóme a correr derechamente a una sortija que entre dos palos ponía; 10543y el día que había de correrla pregonaba que aquel día corría sortija 10544el perro sabio y hacía otras nuevas y nunca vistas galanterías, las cuales de mi santiscario, como dicen, 10545las hacía por no sacar mentiroso a mi amo.
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