(c) 2014-16 Diego Buendía
Novelas Ejemplares
de Miguel de Cervantes
α Día 2017-01-19 ω


7648-Recebid, señor don Diego, esta prenda y estimalda por la más rica que acertárades a desear. Y vos, hermosa doncella, 7649besad la mano a vuestro padre y dad gracias a Dios, que con tan honrado suceso ha enmedado, 7650subido y mejorado la bajeza de vuestro estado.

7651Costanza, que no sabía ni imaginaba lo que le había acontecido, toda turbada y temblando, 7652no supo hacer otra cosa que hincarse de rodillas ante su padre; y, tomándole las manos, 7653se las comenzó a besar tiernamente, bañándoselas con infinitas lágrimas que por sus hermosísimos ojos derramaba.

7654En tanto que esto pasaba, había persuadido el Corregidor a su primo don Juan que se [v]iniesen todos con él a su casa; 7655y, aunque don Juan lo rehusaba, fueron tantas las persuasiones del Corregidor, que lo hubo de conceder; y así, 7656entraron en el coche todos. Pero, cuando dijo el Corregidor a Costanza que entrase también en el coche,

7657se le anubló el corazón, y ella y la huéspeda se asieron una a otra y comenzaron a hacer tan amargo llanto, 7658que quebraba los corazones de cuantos le escuchaban. Decía la huéspeda:

7659-¿Cómo es esto, hija de mi corazón, que te vas y me dejas? 7660¿Cómo tienes ánimo de dejar a esta madre, que con tanto amor te ha criado?

7661Costanza lloraba y la respondía con no menos tiernas palabras. Pero el Corregidor, enternecido, 7662mandó que asimismo la huéspeda entrase en el coche, y que no se apartase de su hija, pues por tal la tenía, 7663hasta que saliese de Toledo. Así, la huéspeda y todos entraron en el coche, y fueron a casa del Corregidor, 7664donde fueron bien recebidos de su mujer, que era una principal señora. Comieron regalada y sumptuosamente,

7665y después de comer contó Carriazo a su padre cómo por amores 7666de Costanza don Tomás se había puesto a servir en el mesón, y que estaba enamorado de tal manera della, que, 7667sin que le hubiera descubierto ser tan principal, como era siendo su hija, la tomara por mujer en el estado de fregona.

7668Vistió luego la mujer del Corregidor a Costanza con unos vestidos 7669de una hija que tenía de la misma edad y cuerpo de Costanza; y si parecía hermosa con los de labradora, 7670con los cortesanos parecía cosa del cielo: tan bien la cuadraban, 7671que daba a entender que desde que nació había sido señora y usado los mejores trajes que el uso trae consigo.

7672Pero, entre tantos alegres, no pudo faltar un triste, que fue don Pedro, el hijo del Corregidor, 7673que luego se imaginó que Costanza no había de ser suya; y así fue la verdad, porque, 7674entre el Corregidor y don Diego de Carriazo y don Juan de Avendaño, 7675se concertaron en que don Tomás se casase con Costanza,

7676dándole su padre los treinta mil escudos que su madre le había dejado, 7677y el aguador don Diego de Carriazo casase con la hija del Corregidor, y don Pedro, el hijo del Corregidor, 7678con una hija de don Juan de Avendaño; que su padre se ofrecía a traer dispensación del parentesco.

7679Desta manera quedaron todos contentos, alegres y satisfechos, 7680y la nueva de los casamientos y de la ventura de la fregona ilustre se estendió por la ciudad; 7681y acudía infinita gente a ver a Costanza en el nuevo hábito, en el cual tan señora se mostraba como se ha dicho.

7682Vieron al mozo de la cebada, Tomás Pedro, vuelto en don Tomás de Avendaño y vestido como señor; 7683notaron que Lope Asturiano era muy gentilhombre después que había mudado vestido y dejado el asno y las aguaderas; 7684pero, con todo eso, no faltaba quien, en el medio de su pompa, cuando iba por la calle, no le pidiese la cola.

7685Un mes se estuvieron en Toledo, al cabo del cual se volvieron a Burgos don Diego de Carriazo y su mujer, su padre, 7686y Costanza con su marido don Tomás, y el hijo del Corregidor, que quiso ir a ver su parienta y esposa.

7687Quedó el Sevillano rico con los mil escudos y con muchas joyas que Costanza dio a su señora; 7688que siempre con este nombre llamaba a la que la había criado.

7689Dio ocasión la historia de la fregona ilustre a que los poetas del dorado Tajo ejercitasen 7690sus plumas en solenizar y en alabar la sin par hermosura de Costanza, 7691la cual aún vive en compañía de su buen mozo de mesón; y Carriazo, ni más ni menos, con tres hijos, que, 7692sin tomar el estilo del padre ni acordarse si hay almadrabas en el mundo, hoy están todos estudiando en Salamanca;