(c) 2014-16 Diego Buendía
Novelas Ejemplares
de Miguel de Cervantes
α Día 2017-01-02 ω


6882despechado y lleno de cólera, arremetió al aguador moderno, que aún se estaba caballero; y, 6883antes que se desenvolviese y [hubiese] apeado, le había pegado y asentado una docena de palos tales, 6884que no le supieron bien al Asturiano.

6885Apeóse, en fin; pero con tan malas entrañas, que arremetió a su enemigo, y, asiéndole con ambas manos por la garganta, 6886dio con él en el suelo; y tal golpe dio con la cabeza sobre una piedra, que se la abrió por dos partes, 6887saliendo tanta sangre que pensó que le había muerto.

6888Otros muchos aguadores que allí venían, como vieron a su compañero tan malparado, arremetieron a Lope, 6889y tuviéronle asido fuertemente, gritando:
Justicia, justicia; que este aguador ha muerto a un hombre!


6890Y, a vuelta destas razones y gritos, le molían a mojicones y a palos. Otros acudieron al caído, 6891y vieron que tenía hendida la cabeza y que casi estaba espirando.

6892Subieron las voces de boca en boca por la cuesta arriba, y en la plaza del Carmen dieron en los oídos de un alguacil; 6893el cual, con dos corchetes, con más ligereza que si volara, se puso en el lugar de la pendencia, 6894a tiempo que ya el herido estaba atravesado sobre su asno, y el de Lope asido,

6895y Lope rodeado de más de veinte aguadores, que no le dejaban rodear, 6896antes le brumaban las costillas de manera que más se pudiera temer de su vida que de la del herido, 6897según menudeaban sobre él los puños y las varas aquellos vengadores de la ajena injuria.

6898Llegó el alguacil, apartó la gente, entregó a sus corchetes al Asturiano, 6899y antecogiendo a su asno y al herido sobre el suyo, dio con ellos en la cárcel, 6900acompañado de tanta gente y de tantos muchachos que le seguían, que apenas podía hender por las calles.

6901Al rumor de la gente, salió Tomás Pedro y su amo a la puerta de casa, a ver de qué procedía tanta grita, 6902y descubrieron a Lope entre los dos corchetes, lleno de sangre el rostro y la boca; miró luego por su asno el huésped, 6903y viole en poder de otro corchete que ya se les había juntado. Preguntó la causa de aquellas prisiones;

6904fuele respondida la verdad del suceso; pesóle por su asno, temiendo que le había [de perder], 6905o a lo menos hacer más costas por cobrarle que él valía.

6906Tomás Pedro siguió a su compañero, sin que le dejasen llegar a hablarle una palabra: tanta era la gente que lo impedía, 6907y el recato de los corchetes y del alguacil que le llevaba. Finalmente, no le dejó hasta verle poner en la cárcel, 6908y en un calabozo, con dos pares de grillos, y al herido en la enfermería, donde se halló a verle curar, 6909y vio que la herida era peligrosa, y mucho, y lo mismo dijo el cirujano.

6910El alguacil se llevó a su casa los dos asnos, y más cinco reales de a ocho que los corchetes habían quitado a Lope.

6911Volvióse a la posada lleno de confusión y de tristeza; 6912halló al que ya tenía po[r] amo con no menos pesadumbre que él traía, 6913a quien dijo de la manera que quedaba su compañero, y del peligro de muerte en que estaba el herido, 6914y del suceso de su asno. Díjole más: que a su desgracia se le había añadido otra de no menor fastidio;

6915y era que un grande amigo de su señor le había encontrado en el camino, y le había dicho que su señor, 6916por ir muy de priesa y ahorrar dos leguas de camino, desde Madrid había pasado por la barca de Azeca, 6917y que aquella noche dormía en Orgaz; y que le había dado doce escudos que le diese, 6918con orden de que se fuese a Sevilla, donde le esperaba.

6919-Pero no puede ser así -añadió Tomás-, 6920pues no será razón que yo deje a mi amigo y camarada en la cárcel y en tanto peligro.

6921Mi amo me podrá perdonar por ahora; cuanto más, que él es tan bueno y honrado, 6922que dará por bien cualquier falta que le hiciere, a trueco que no la haga a mi camarada. Vuesa merced, señor amo, 6923me la haga de tomar este dinero y acudir a este negocio; y, en tanto que esto se gasta, 6924yo escribiré a mi señor lo que pasa, y que me enviará dineros que basten a sacarnos de cualquier peligro.