(c) 2014-16 Diego Buendía
Novelas Ejemplares
de Miguel de Cervantes
α Día 2016-10-17 ω


3539que no se mueve la hoja sin la voluntad de Dios, y no hemos de hacer nosotros que se vengue nadie por fuerza; 3540cuanto más, que cada uno en su causa suele ser valiente y no quiere pagar 3541las hechuras de la obra que él se puede hacer por sus manos.

3542-Así es -dijo a esto el Repolido-. Pero mire vuesa merced, señor Monipodio, lo que nos ordena y manda, 3543que se va haciendo tarde y va entrando el calor más que de paso.

3544-Lo que se ha de hacer -respondió Monipodio- es que todos se vayan a sus puestos, y nadie se mude hasta el domingo, 3545que nos juntaremos en este mismo lugar y se repartirá todo lo que hubiere caído, sin agraviar a nadie.

3546A Rinconete el Bueno y a Cortadillo se les da por distrito, hasta el domingo, desde la Torre del Oro, 3547por defuera de la ciudad, hasta el postigo del Alcázar, donde se puede trabajar a sentadillas con sus flores; 3548que yo he visto a otros, de menos habilidad que ellos, salir cada día con más de veinte reales en menudos,

3549amén de la plata, con una baraja sola, y ésa con cuatro naipes menos. Este districto os enseñará Ganchoso; y, 3550aunque os estendáis hasta San Sebastián y San Telmo, importa poco, 3551puesto que es justicia mera mista que nadie se entre en pertenencia de nadie.

3552Besáronle la mano los dos por la merced que se les hacía, y ofreciéronse a hacer su oficio bien y fielmente, 3553con toda diligencia y recato.

3554Sacó, en esto, Monipodio un papel doblado de la capilla de la capa, donde estaba la lista de los cofrades, 3555y dijo a Rinconete que pusiese allí su nombre y el de Cortadillo; mas, porque no había tintero, 3556le dio el papel para que lo llevase, y en el primer boticario los escribiese, poniendo: Rinconete y Cortadillo, 3557cofrades: noviciado, ninguno; Rinconete, floreo; Cortadillo, bajón"; y el día, mes y año, callando padres y patria.

3558Estando en esto, entró uno de los viejos avispones y dijo:
-Vengo a decir a vuesas mercedes cómo agora, agora,
3559topé en Gradas a Lobillo el de Málaga, y díceme que viene mejorado en su arte de tal manera, 3560que con naipe limpio quitará el dinero al mismo Satanás;

3561y que por venir maltratado no viene luego a registrarse y a dar la sólita obediencia; 3562pero que el domingo será aquí sin falta.

3563-Siempre se me asentó a -dijo Monipodio- que este Lobillo había de ser único en su arte, 3564porque tiene las mejores y más acomodadas manos para ello que se pueden desear; que, 3565para ser uno buen oficial en su oficio, tanto ha menester los buenos instrumentos con que le ejercita, 3566como el ingenio con que le aprende.

3567-También topé -dijo el viejo- en una casa de posadas, en la calle de Tintores, al Judío, en hábito de clérigo, 3568que se ha ido a posar allí por tener noticia que dos peruleros viven en la misma casa, 3569y querría ver si pudiese trabar juego con ellos, aunque fuese de poca cantidad, que de allí podría venir a mucha. 3570Dice también que el domingo no faltará de la junta y dará cuenta de su persona.

3571-Ese Judío también -dijo Monipodio- es gran sacre y tiene gran conocimiento. Días ha que no le he visto, 3572y no lo hace bien. Pues a fe que si no se enmienda, que yo le deshaga la corona; 3573que no tiene más órdenes el ladrón que las tiene el turco, ni sabe más latín que mi madre. ¿Hay más de nuevo?
3574-No -dijo el viejo-; a lo menos que yo sepa.

3575-Pues sea en buen hora -dijo Monipodio-. Voacedes tomen esta miseria -y repartió entre todos hasta cuarenta reales-, 3576y el domingo no falte nadie, que no faltará nada de lo corrido.

3577Todos le volvieron las gracias. Tornáronse a abrazar Repolido y la Cariharta, 3578la Escalanta con Maniferro y la Gananciosa con Chiquiznaque, concertando que aquella noche, 3579después de haber alzado de obra en la casa, se viesen en la de la Pipota, donde también dijo que iría Monipodio,

3580al registro de la canasta de colar, y que luego había de ir a cumplir y borrar la partida de la miera. 3581Abrazó a Rinconete y a Cortadillo, y, echándolos su bendición, los despidió, 3582encargándoles que no tuviesen jamás posada cierta ni de asiento, porque así convenía a la salud de todos.