(c) 2014-16 Diego Buendía
Novelas Ejemplares
de Miguel de Cervantes
α Día 2016-09-26 ω


2708Con ella te daré asimismo todo cuanto me tocare de parte en lo que a todos el cielo nos ha dado, 2709que bien creo que pasará de treinta mil escudos. De todo puedes gozar a tu sabor con libertad, quietud y descanso; 2710y plega al cielo que sea por luengos y felices años. Yo, sin ventura, pues quedo sin Leonisa, gusto de quedar pobre, 2711que a quien Leonisa le falta, la vida le sobra.

2712Y en diciendo esto calló, como si al paladar se le hubiera pegado la lengua; pero, desde allí a un poco, 2713antes que ninguno hablase, dijo:

2714Válame Dios, y cómo los apretados trabajos turban los entendimientos! Yo, señores, 2715con el deseo que tengo de hacer bien, no he mirado lo que he dicho, 2716porque no es posible que nadie pueda mostrarse liberal de lo ajeno: 2717¿qué jurisdición tengo yo en Leonisa para darla a otro? O, ¿cómo puedo ofrecer lo que está tan lejos de ser mío?

2718Leonisa es suya, y tan suya que, a faltarle sus padres, que felices años vivan, ningún opósito tuviera a su voluntad; 2719y si se pudieran poner las obligaciones que como discreta debe de pensar que me tiene, desde aquí las borro, 2720las cancelo y doy por ningunas; y así, de lo dicho me desdigo, y no doy a Cornelio nada, pues no puedo; 2721sólo confirmo la manda de mi hacienda hecha a Leonisa,

2722sin querer otra recompensa sino que tenga por verdaderos mis honestos pensamientos, 2723y que crea dellos que nunca se encaminaron ni miraron a otro punto que el que pide su incomparable honestidad, 2724su grande valor e infinita hermosura.

2725Calló Ricardo, en diciendo esto; a lo cual Leonisa respondió en esta manera:

2726-Si algún favor, ¡oh Ricardo!, imaginas que yo hice a Cornelio en el tiempo que andabas de enamorado y celoso, 2727imagina que fue tan honesto como guiado por la voluntad y orden de mis padres, que, 2728atentos a que le moviesen a ser mi esposo, permitían que se los diese; si quedas desto satisfecho, 2729bien lo estarás de lo que de te ha mostrado la experiencia cerca de mi honestidad y recato.

2730Esto digo por darte a entender, Ricardo, que siempre fui mía, sin estar sujeta a otro que a mis padres, 2731a quien ahora humil[de]mente, como es razón, 2732suplico me den licencia y libertad para disponer [de] la que tu mucha valentía y liberalidad me ha dado.

2733Sus padres dijeron que se la daban, 2734porque fiaban de su discreción que usaría della de modo que siempre redundase en su honra y en su provecho.

2735-Pues con esa licencia -prosiguió la discreta Leonisa-, quiero que no se me haga de mal mostrarme desenvuelta, 2736a trueque de no mostrarme desagradecida; y así, ¡oh valiente Ricardo!, mi voluntad, hasta aquí recatada, 2737perpleja y dudosa, se declara en favor tuyo; porque sepan los hombres que no todas las mujeres son ingratas,

2738mostrándome yo siquiera agradecida. Tuya soy, Ricardo, y tuya seré hasta la muerte, 2739si ya otro mejor conocimiento no te mueve a negar la mano que de mi esposo te pido.

2740Quedó como fuera de a estas razones Ricardo, y no supo ni pudo responder con otras a Leonisa, 2741que con hincarse de rodillas ante ella y besarle las manos, que le tomó por fuerza muchas veces, 2742bañándoselas en tiernas y amorosas lágrimas. Derramólas Cornelio de pesar, y de alegría los padres de Leonisa,

2743y de admiración y de contento todos los circunstantes. Hallóse presente el obispo o arzobispo de la ciudad, 2744y con su bendición y licencia los llevó al templo, y, dispensando en el tiempo, los desposó en el mismo punto.

2745Derramóse la alegría por toda la ciudad, de la cual dieron muestra aquella noche infinitas luminarias, 2746y otros muchos días la dieron muchos juegos y regocijos que hicieron los parientes de Ricardo y de Leonisa.

2747Reconciliáronse con la iglesia Mahamut y Halima, la cual, 2748imposibilitada de cumplir el deseo de verse esposa de Ricardo, se contentó con serlo de Mahamut.