(c) 2014-16 Diego Buendía
Novelas Ejemplares
de Miguel de Cervantes
α Día 2016-09-14 ω


2154En el camino que había desde las tiendas a la ciudad, tuvo lugar Mahamut de preguntar a Leonisa, en lengua italiana, 2155que de qué lugar era. La cual le respondió que de la ciudad de Trápana. 2156Preguntóle asimismo Mahamut si conocía en aquella ciudad a un caballero rico y noble que se llamaba Ricardo. 2157Oyendo lo cual Leonisa, dio un gran suspiro y dijo:
- conozco, por mi mal.


2158-¿Cómo por vuestro mal? -dijo Mahamut.
-Porque él me conoció a por el suyo y por mi desventura -respondió Leonisa.
2159-¿Y, por ventura -preguntó Mahamut-, conocistes también en la misma ciudad a otro caballero de gentil disposición, 2160hijo de padres muy ricos, y él por su persona muy valiente, muy liberal y muy discreto, que se llamaba Cornelio?


2161-También le conozco -respondió Leonisa-, y podré decir más por mi mal que no a Ricardo. Mas, ¿quién sois vos, señor, 2162que los conocéis y por ellos me preguntáis?
-Soy -dijo Mahamut- natural de Palermo,
2163que por varios accidentes estoy en este traje y vestido, diferente del que yo solía traer,

2164y conózcolos porque no ha muchos días que entrambos estuvieron en mi poder, 2165que a Cornelio le cautivaron unos moros de Trípol de Berbería y le vendieron a un turco que le trujo a esta isla, 2166donde vino con mercancías, porque es mercader de Rodas, el cual fiaba de Cornelio toda su hacienda.

2167-Bien se la sabrá guardar -dijo Leonisa-, porque sabe guardar muy bien la suya; pero decidme, señor, 2168¿cómo o con quién vino Ricardo a esta isla?
2169-Vino -respondió Mahamut- con un cosario que le cautivó estando en un jardín de la marina de Trápana, 2170y con él dijo que habían cautivado a una doncella que nunca me quiso decir su nombre.

2171Estuvo aquí algunos días con su amo, que iba a visitar el sepulcro de Mahoma, que está en la ciudad de Almedina, 2172y al tiempo de la partida cayó Ricardo muy enfermo y indispuesto, que su amo me lo dejó, por ser de mi tierra, 2173para que le curase y tuviese cargo dél hasta su vuelta, o que si por aquí no volviese, se le enviase a Constantinopla,

2174que él me avisaría cuando allá estuviese. Pero el cielo lo ordenó de otra manera, pues el sin ventura de Ricardo, 2175sin tener accidente alguno, en pocos días se acabaron los de su vida, siempre llamando entre a una Leonisa, 2176a quien él me había dicho que quería más que a su vida y a su alma;

2177la cual Leonisa me dijo que en una galeota que había dado al través en la isla de la Pantanalea se había ahogado, 2178cuya muerte siempre lloraba y siempre plañía, hasta que le trujo a término de perder la vida, 2179que yo no le sentí enfermedad en el cuerpo, sino muestras de dolor en el alma.

2180-Decidme, señor, -replicó Leonisa-, ese mozo que decís, en las pláticas que trató con vos (que, como de una patria, 2181debieron ser muchas), ¿nombró alguna vez a esa Leonisa con todo el modo con que a ella y a Ricardo cautivaron?

2182- nombró -dijo Mahamut-, y me preguntó si había aportado por esta isla una cristiana dese nombre, 2183de tales y tales señas, a la cual holgaría de hallar para rescatarla, 2184si es que su amo se había ya desengañado de que no era tan rica como él pensaba,

2185aunque podía ser que por haberla gozado la tuviese en menos; que, 2186como no pasasen de trecientos o cuatrocientos escudos, él los daría de muy buena gana por ella, 2187porque un tiempo la había tenido alguna afición.

2188-Bien poca debía de ser -dijo Leonisa-, pues no pasaba de cuatrocientos escudos; más liberal es Ricardo, 2189y más valiente y comedido; Dios perdone a quien fue causa de su muerte, que fui yo, 2190que yo soy la sin ventura que él lloró por muerta; 2191y sabe Dios si holgara de que él fuera vivo para pagarle con el sentimiento,

2192que viera que tenía de su desgracia el que él mostró de la mía. Yo, señor, como ya os he dicho, 2193soy la poco querida de Cornelio y la bien llorada de Ricardo, que, por muy muchos y varios casos, 2194he venido a este miserable estado en que me veo; y, aunque es tan peligroso, siempre, por favor del cielo, 2195he conservado en él la entereza de mi honor, con la cual vivo contenta en mi miseria. Ahora, ni donde estoy,

2196ni quién es mi dueño, ni adónde han de dar conmigo mis contrarios hados, por lo cual os ruego, señor, 2197siquiera por la sangre que de cristiano tenéis, me aconsejéis en mis trabajos; que, 2198puesto que el ser muchos me han hecho algo advertida, sobrevienen cada momento tantos y tales, 2199que no cómo me he de avenir con ellos.

2200A lo cual respondió Mahamut que él haría lo que pudiese en servirla, 2201aconsejándola y ayudándola con su ingenio y con sus fuerzas; 2202advirtióla de la diferencia que por su causa habían tenido los dos bajaes, y cómo quedaba en poder del cadí, su amo,