El gaucho Martín Fierro
Poema de José Hernández, publicado en 1872

780
Dice el refrán que en la tropa
nunca falta un güey corneta:
uno que estaba en la puerta
le pegó el grito ahi no más:
"Tabernáculo,... ¡Que bruto!
Un tubérculo dirás."

Canto XVI - 778 y ss.
La vuelta de Martín Fierro
ExpresiónSignificadoFuente
güeyBuey. (3)
güey cornetaBuey corneta; así se designaba al buey que había perdido un cuerno por un golpe u otra causa; también al que tenía un asta fuera de la posición normal, desentonada con la de la otra. Estos defectos surgían a la vista del más despreocupado: el buey corneta era como una mancha en el conjunto, era distinto a los congéneres de su grupo. Estas diferencias dieron origen a una frase que se ha hecho clásica en el habla popular, "nunca falta un buey corneta", que se aplica a las personas cuando en una familia, numerosa y honorable, uno de sus miembros sale con malas inclinaciones: haragán, jugador, pendenciero, etc., diferenciándose de los otros en forma manifiesta. Ese es "el buey corneta", es decir, el que altera lo que es regular, tradicional. (3)
tabernáculoEl vocablo es una nota humorística puesta por Hernández, para dar lugar a la interrupción del mirón: éste dice exactamente la palabra que debió decir la curandera y que el hijo de Martín Fierro trastrueca: "tubérculo", forma empleada en el campo para designar un "golondrino", edema tumoral que suele aparecer en el sobaco o axila, es decir, debajo de un brazo. (3)