El gaucho Martín Fierro
Poema de José Hernández, publicado en 1872

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En el caballo de un pampa
no hay peligro de rodar,
¡jue pucha!, y pa disparar
es pingo que no se cansa;
con prolijidad lo amansa
sin dejarlo corcoviar.

Canto X - 624 y ss.
La vuelta de Martín Fierro
ExpresiónSignificadoFuente
dispararFam por huir. (1)
pampaLlanura, campo raso, sin árboles, planicie o meseta. Es voz, indistintamente del quichua y el aimara, y fue traída por los conquistadores que vinieron del noroeste; la pampa del siglo pasado era la parte de la provincia de Buenos Aires que estaba poblada por los cristianos y terminaba en la "frontera", la línea de fortines que servía de defensa contra los salvajes; por extensión, se usó el mismo vocablo para determinar a los indios que habitaban en la llanura y a todo cuanto tenia relación con ellos; de ahí que existan tejidos, platería, sogas y otras cosas "pampas", o sea con características propias e inconfundibles; también se le llama "pampa" al animal que tiene la cara o la cabeza blanca y el cuerpo de otro color. (3)
pampaAunque toda la campaña de la provincia de Buenos Aires es una extensísima llanura, propiamente hablando no es la pampa lo que el gaucho llama la pampa: es el territorio desierto que queda más allá de las fronteras guarnecidas, donde no hay propiedad y donde las tribus indígenas vagan y viven según su estado salvaje (HA). (2)
pingoCaballo. (3)
pingoCaballo de linda forma y presencia (HA) // Caballo lindo, flete (PLB). (2)
puchaEufemismo, forma disimulada de un denuestro que el gaucho enunciaba en varias expresiones: "a la pucha", "qué pucha", "jue-pucha", "a la pun ... ta", "qué ... bruta", etc. (3)
puchaEufemismo para evitar decir ¨puta¨ (EM). (2)
rodarCaer el caballo, por tropezar o meter las manos en un agujero, hasta hocicar en el suelo; la importancia y los efectos de una rodada están en relación directa con la velocidad de la marcha que lleve el animal en ese momento. Los gauchos eran hábiles para evitar ese riesgo; cuando el caballo rodaba, abrían las piernas y salían corriendo por encima de la cabeza del animal; eso era "salir parao"; a veces, en las rodadas violentas, el caballo podía "darse vuelta sobre la cabeza" –vuelta carnero–, pero el trance era salvado con la misma baquía por nuestros hombres de campo. // Correr mundo, andar por lugares diversos y alejados unos de otros. (3)