El gaucho Martín Fierro
Poema de José Hernández, publicado en 1872

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Me sucedió una desgracia
en aquel percance amargo;
en momento que lo cargo
y que él reculando va,
me enredé en el chiripá
y caí tirao largo a largo.

Canto IX - 582 y ss.
La vuelta de Martín Fierro
ExpresiónSignificadoFuente
amargoCobarde, "morao", "maula", "mulita", "carne de paloma". (3)
chiripáManta de forma cuadrilonga, usada por el campesino y el indio para reemplazar al pantalón. Se colocaba encima del calzoncillo, al modo del pañal que se pone a las criaturas; el chiripá se sujetaba con la faja o el ceñidor, encima de los cuales iba el cinto que se abrochaba con la "rastra" clásica. Un poncho de vicuña constituía un "chiripá" de lujo; los estancieros y las personas de edad preferían el merino negro para la confección de esa prenda, la que solía tener, como adorno, una trencilla de color que ribeteaba sus orillas. El gaucho, siempre amigo de los colores vivos, no usó jamás bordados en el chiripá. "Chiripá bayo" se le llamaba al confeccionado con un tejido amarillento, o un poncho común de ese tono, pues resultaba sufrido y práctico en el trabajo de campo. (3)
chiripáPieza de paño o bayeta, tejido del país, con que los gauchos se envuelven desde la cintura hasta las rodillas, en forma de calzones bombachos (HA) // Calzón amplio (EM). (2)
desgraciaEl gaucho culpable de una muerte, se veía obligado a "ganar el campo", a convertirse en un matrero para huir de la justicia. Entre los paisanos, cuando se hablaba de este hombre, no se decía "cometió un crimen", sino "tuvo una desgracia" o "se desgració". Una "desgracia" era, pues, matar a un semejante. Si la "desgracia" se producía en buena ley, o sea peleando lealmente, en duelo criollo, el matador podía contar con el respeto y la ayuda de cuantos lo conocían; por eso le era fácil conseguir víveres y "vicios", y nunca le faltaba un aviso oportuno y un buen caballo para huir si la policía andaba cerca de los lugares que le servían de refugio. (3)