El gaucho Martín Fierro
Poema de José Hernández, publicado en 1872

454
Mas todo varón prudente
sufre tranquilo sus males;
yo siempre los hallo iguales
en cualquier senda que elijo;
la desgracia tiene hijos,
aunque ella no tiene madre.

Canto III - 451 y ss.
La vuelta de Martín Fierro
ExpresiónSignificadoFuente
desgraciaEl gaucho culpable de una muerte, se veía obligado a "ganar el campo", a convertirse en un matrero para huir de la justicia. Entre los paisanos, cuando se hablaba de este hombre, no se decía "cometió un crimen", sino "tuvo una desgracia" o "se desgració". Una "desgracia" era, pues, matar a un semejante. Si la "desgracia" se producía en buena ley, o sea peleando lealmente, en duelo criollo, el matador podía contar con el respeto y la ayuda de cuantos lo conocían; por eso le era fácil conseguir víveres y "vicios", y nunca le faltaba un aviso oportuno y un buen caballo para huir si la policía andaba cerca de los lugares que le servían de refugio. (3)