El gaucho Martín Fierro
Poema de José Hernández, publicado en 1872

899
Cargaba bien una taba,
porque la sé manejar;
no era manco en el billar,
y por fin de lo que esplico,
digo que hasta con pichicos
era capaz de jugar.

Canto XXII - 880 y ss.
La vuelta de Martín Fierro
ExpresiónSignificadoFuente
esplicoExplico. (3)
pichicosSesamoides; huesos de las patas delanteras de algunos animales. (3)
pichicosHuesos de las patas del vacuno con que se hacen juguetes para los niños (EM). (2)
pichicosFalanges de los animales, con los que jugaban antiguamente los niños. (1)
tabaAstrágalo, hueso que se saca de la pata de un vacuno; fue usada –y se usa siempre– en el campo para un juego que gozó de gran favor: la tabeada o jugada de taba. Es un hueso corto, con dos caras más o menos planas, una de las cuales se llama suerte; los jugadores son dos y se colocan a distancia de varios metros uno del otro; la taba se arroja o "se tira" por turno; el que la arroja, procura que quede con la suerte para arriba; si lo consigue, gana; si llega a caer con la otra cara para arriba –la llamada "culo"– pierde. Los tiros se repiten tantas veces como sea necesario para obtener el resultado definitivo. Las personas que siguen el desarrollo desde afuera, juegan a las manos de uno u otro de los jugadores y ganan o pierden de acuerdo con el azar de su favorito, tal como lo dice la copla: "Porque la taba, señores, / tiene su diestra y siniestra / y sus dones quita o da / según la cara que muestra". (3)
tabaJuego. Hueso que se usa para el juego, con dos caras: suerte y culo, o pérdida (PLB). (2)