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Cuando yo mas padecía
la crueldá de mi destino,
rogando al poder divino
que del dolor me separe,
me hablaron de un adivino
que curaba esos pesares.
Los indios traen (…) entre ellos un individuo a quien reputan adivino, y le oyen sumisamente lo que les anuncia todas las madrugadas cuando hacen alguna expedición (HA).