El gaucho Martín Fierro
Poema de José Hernández, publicado en 1872

1179
Con mi deber he cumplido,
y ya he salido del paso;
pero diré, por si acaso,
pa que me entiendan los criollos:
todavía me quedan rollos
por si se ofrece dar lazo.

Canto XXXIII - 1175 y ss.
La vuelta de Martín Fierro
ExpresiónSignificadoFuente
dar lazoCuando se enlaza un animal, se lo deja correr un rato para desenrollar el lazo (EM). (2)
dar lazoUno de los movimientosque se hace al enlazar a un animal, aflojando el lazo para evitar que se ahorque al hacer fuerza para liberarse, sin permitir que se suelte. (1)
lazoEl lazo era uno de los complementos indispensables del gaucho, que lo usaba para enlazar, pialar y otros actos propios del campo; es una tira de cuero, trenzada o retorcida, que mide entre quince y veintidós metros de largo; en un extremo lleva una argolla, por la que pasa la soga formando la armada, o lazada, que sirve para aprehender a los animales; en el otro, tiene una presilla, con ojal y botón, que se asegura en una pieza especial del recado, llamada "asidera". Los lazos trenzados son de cuatro o seis tientos; los retorcidos –o torzales, llamados también "chilenos"– son de uno o de dos tientos y se caracterizan por ser de una gran resistencia en el trabajo a que están destinados. En el extremo donde va la argolla, y en una extensión de más o menos dos metros, los lazos tienen un refuerzo, llamado "yapa", con el objeto de evitar su pronto deterioro en la fricción con las astas de los animales que se enlazan a campo abierto. También se dice "yapar" al acto de unir los dos pedazos de un lazo que se ha cortado. Según las regiones de su ori• gen, los lazos suelen tener características diferenciales. (3)
lazoTrenza de cuero con un nudo corredizo mediante una argolla (EM) // Instrumento de trabajo y de combate del gaucho. Soga o cuero de varios metros de largo que tiene en un extremo una argolla, por donde se pasa la otra punta y se logra una lazada. Se usa para atrapar yeguarizos o vacunos (PLB). (2)
rollosUna parte del lazo es conservada por el enlazador en la mano izquierda, en rollos o anillos de cierto diámetro; esos rollos le sirven "para dar lazo", es decir, para soltarlos, uno por uno, a medida que lo estima necesario, dando así movimiento al animal enlazado, al que sujetará en el momento que lo estime oportuno. (3)
todavía me quedan rollosTodavía me quedan razones para robustecer mis opiniones; aún tengo más pruebas que aportar. (3)