(c) 2014-15 Diego Buendía
El Quijote
en 17000 tuits
Una cita de El Quijote
Y era tanta la ceguedad del pobre hidalgo, que el tacto, ni el aliento, ni otras cosas que traía en sí la buena doncella, no le desengañaban, las cuales pudieran hacer vomitar a otro que no fuera arriero; antes, le parecía que tenía entre sus brazos a la diosa de la hermosura.
Primera parte, Capítulo XVI